El sorprendente caso de Caroline Kennedy (I)

La noticia original es antigua, y el desarrollo del caso tiene casi un mes de antigüedad. Pero merece la pena que le dediquemos unas líneas.

Como ya sabrán los lectores de este blog, cuando un Senador es elegido para otro puesto, o abandona su puesto de Senador, durante su mandato, el Gobernador del Estado tiene la potestad de nombrar a la persona que le sustituye. El nombramiento es prácticamente a dedo, dando lugar a divertidas situaciones como que Murkowski padre nombre a Murkowski hija para sucederle como Senador de Alaska en Washington, o que Blagojevich ponga a subasta el puesto de Senador de Illinois que ocupaba Barack Obama.

Hay otro senador que ha dejado su puesto tras estas elecciones. Es la nueva Secretaria de Estado, senadora por Nueva York. Había cierta curiosidad por saber quién ocuparía su puesto en el Senado. Y entonces …

La familia que trabaja unida, permanece unida

El 7 de diciembre el New York Post anunciaba en un titular:

Ted Quiere a Caroline

Y  a continuación, en el cuerpo de la noticia (mis negritas):

El Kennedy más mayor (Demócrata de Massachusetts), quién combate un cáncer cerebral, ha avisado a la oficina del Gobernador Paterson que Caroline Kennedy, de 51 años de edad, tiene contactos y conexiones de familia que harían que la legislación que afecta Nueva York recibiría una pronta atención, han dicho fuentes de la familia.

Ted Kennedy – quién forjó fuertes lazos con Barack Obama después de apoyarle en las primarias – es el aliado más cercano del Presidente Electo en el Senado. También lidera el empuje en la legislación sobre sanidad, un proyecto favorito de Obama.

Un miembro de familia dijo al Post que un segundo Kennedy en el Senado es "algo muy posible." Caroline puede haber sido la joven más famosa en América a principios de los años 1960, cuando su padre John F. Kennedy era presidente, pero nunca ha desempeñado cargo público alguno y ha pasado la mayor parte de su vida adulta fuera de la atención del público.

Je, je. Primero. Caroline es sobrina de Ted. Segundo. “Nunca ha desempeñado cargo público alguno”. A ver. ¿Es que su única calificación para ser Senadora de uno de los Estados más importantes de la Unión es tener un apellido que ocupa varias páginas en los libros de historia? No puede ser. Si Sarah no tenía experiencia para ser Vicepresidenta, digo yo que Caroline tampoco la tiene para ser Senadora Nacional.

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Viñeta tomada de About.com

Pues si leemos el Washington Post del 9 de diciembre, encontramos un artículo de Ruth Marcus titulado “A Vote for Senator Caroline” (“Un voto a favor de la Senadora Caroline”, otra vez negritas mías):

A la pregunta sobre Caroline Kennedy en el Senado, mi cabeza dice no, en resumen. Mi corazón dice ¡sí! ¡Sí! Ahora mismo, como usted podría adivinar por mi poca ilusión por la primera y los signos de admiración por el segundo, mi corazón gana. …

Lo que realmente me atrae a la noción de Caroline como senadora, sin embargo, es la calidad de cuento de hadas moderno que tiene. Como muchas mujeres de mi edad – soy unos meses más joven que ella – Caroline siempre ha sido parte de mi conciencia: la niña afortunada con un poni y un padre imposiblemente guapo. La niña estoica que sostiene la mano de su madre en el entierro de su padre. La muchacha protegida, ocultada de un país todavía en duelo por una madre que trata de protegerla de ojos curiosos.

En este cuento de hadas, Caroline es nuestra princesa nacional de trageida. No está encerrada bajo llave en una torre lejana, sino que decide, en su mayor parte, encerrarse allí. Su madre muere, demasiado joven. Su hermano imposiblemente guapo se estrella en su avión, matándose él, su esposa y su cuñada. Ella es el último superviviente de su familia cercana; se revela sólo en las dosis calculadas de una persona que siempre ha estado, y siempre estará, en el ojo público.

¿Estoy leyendo bien? ¿El argumento es que es “un cuento de hadas moderno”? ¿Que es la hija de un padre “imposiblemente guapo”? ¿Que es “el último superviviente de su familia cercana”? Ruth Marcus no tiene un pelo de tonta. Pero este artículo es una perfecta receta de estupidez y falta de rigor. Está proponiendo que en el Senado de los Estados Unidos, uno de los dos brazos del Poder Legislativo, que toma decisiones que afectan no sólo a Nueva York, sino al país y al mundo entero, que maneja cientos de miles de millones del contribuyente, se sienten los protagonistas de “cuentos de hadas modernos” sin pestañear. El artículo es de hace tres semanas. No se puede defender Marcus alegando que el espíritu de las fiestas le turbó la mente.

Jim Geraghty, en The Campaign Spot de la National Review Online, decía el 15 de diciembre:

Así que durante dos meses nos dijeron, sin cesar, que la gobernadora de Alaska no estaba cualificada para ser el siguiente vicepresidente de los Estados Unidos. Ya saben, ni suficiente experiencia, ni suficiente tiempo en el cargo, ni suficientes logros serios en el mundo de la política pública.

Pero muchas de estas mismas personas nos dicen que Caroline Kennedy, mujer agradable como es, está cualificada para ser un senador de los Estados Unidos. Porque sería "un cuento de hadas modern” tener a la pequeña princesa crecer hasta llegar a senadora.

Pues es verdad. ¿Por qué los argumentos contra Palin, que iba a ocupar un puesto sin prácticamente poder, no valen para quien va a ocupar un puesto con muchísimo más poder?

Dan Riehl, de Riehl Wordl View, nos daba una de sus cualificaciones: en la Wikipedia, su vida profesional incluye como experiencia que es una de la fundadoras y presentadora de los premios Profiles in Courage (Biografías del Valor), que se otorga a cargos electos que arriesgan su carrera al perseguir el bien común de la nación antes que estar sujetos a presiones de sus votantes. El premio en 2006 se lo llevó el corrupto dinosaurio John Murtha, el Congresista de más edad en activo, del Partido Demócrata, y cuya reeleción el pasado noviembre pareció en riesgo en algún momento (erróneamente).

Hasta algunos bloguistas de la izquierda liberal se escandalizaron con el anuncio inicial. Aquí les pongo, a través de Riehl, la reacción de Gawker, uno de los liberales pro-Demócratas más conocidos:

Esto es estúpido … Kennedy ha pasado la mayor parte de su vida haciendo actos de caridad y siendo irónica y distante, y relacionándose en el Upper East Side, así que es perfecta para un mandato parcial desilusionante en el Senado de los Estados Unidos.

Y la de Jane Hamsher en el Huffington Post:

Parece que Caroline Kennedy ha decidido que prefiere esta Navidades un puesto en el Senado de los Estados Unidos en vez de un poni. …  ¿Qué pasa con el público, eh? ¿Qué pasa? Ya sabe, esas personas pequeñas cuyas vidas normales ella espera enriquecer con su presencia. A lo mejor podría superar su legendaria timidez y decirle a esa gente en qué cree. Miren, menuda idea. ¿En qué cree ella exactamente? ¿Por qué cree que está cualificada? ¿Qué espera conseguir en el puesto? … Parece que la Sra. Kennedy piensa que los puestos en el Senado de los Estados Unidos son algo que se negocia entre las élites políticas cuando uno decide que quiere uno, y que el público debería simplemente alegrarse y estar de acuerdo. El hecho de que uno tenga una máquina política familiar actualmente en proceso de pasar como una apisonadora por encima de David Paterson [el Gobernador del Estado] y que uno tenga un apellido famoso debería ser suficiente para esa gente pequeña.

Pero también salieron los defensores de Kennedy al escenario. Por ejemplo, la triste opinión de Roland Martin en la CNN, uno de los comentaristas más rendidos a todo lo que haga el partido Demócrata, y a las grandes figuras del mismo:

Si Clinton pudo, ¿por qué no Kennedy?

¿Su curriculum? [de Hillary] Primera Dama. Abogada. Promotora de la reforma de la sanidad y del cuidado a los niños. Eso es todo.

Tiene narices que se pretenda que esto pase como algo serio. Además de que ser Primera Dama, y más en un papel activo como el que tuvo Hillary Clinton, requiere ciertas capacidades, y además de que ser abogada, ser la arquitecto del mayor plan de reforma de la Sanidad estadounidense de las historia, y hacer campaña y ser elegida por el voto popular es más de lo que jamás podrá presentar Caroline Kennedy como experiencia, comete Martin el error de siempre al defender lo indefendible: como Hillary no, Kennedy tampoco. Pues si fuese cierto lo que Martin dice de Kennedy, la conclusión no es que Kennedy pueda ser senadora, es que Hillary no debería haberlo sido. Lo malo es que lo que dice Martin es falso, y lo pero es que … los votantes de Nueva York no opinaron como él. Recordemos que a Caroline Kennedy no se la presenta como candidata: va a ser nombrada a dedo.

En Newsbusters daban la noticia de cómo Andrea Mitchell (a favor) se enfrentaba a Pat Buchanan (en contra) en un Morning Joe, el programa de la MSNBC de Joe Scarborough, sobre el asunto Kennedy. El argumento de Mitchell: “Creo, Pat, que la gente se sorprendería mucho si llegase a conocerla”.  Es decir, el problema de los que critica que una persona sin experiencia sea nombrada a dedo para el puesto, es que no la conocen. Lo cierto es que se conoce de Caroline Kennedy lo mismo o más que de Sarah Palin, y a esta segunda Mitchell la atacó sin piedad. Por cierto, Mitchell no conoce a Palin.

En el mismo programa, Joe Scarborough propuso, con evidente maldad, que Kennedy se sentase con Katie Couric para una entrevista de una hora como la que pasó la Gobernador Palin (la famosa entrevista catastrófica). La repuesta de Mitchell: eso sería ofensivo para el Gobernador Paterson, quien tiene la facultad de nombrar a Kennedy. ¿Qué? ¿Ofensivo? ¿Cómo podría ser ofensivo, en el caso de que Kennedy lo hiciese bien en la entrevista? Y un poco más adelante en el programa, Scarborough le pregunta a Mitchell si Kennedy está versada en los grandes asuntos políticos, Harold Ford Jr., también presente en el programa, argumenta que Kennedy no debe ser sujeta a un mayor nivel de exigencia que otros senadores. Y Mitchell remacha diciendo: “¿Cuántas vistas de comités del senados habéis visto? Vosotros las habéis presenciado todos los días. Ya sabéis.” Es decir, como hay un montón de senadores que no dan el nivel … ¿uno más no importa?

(Ace nos recuerda que Mitchell comparó a la campaña de McCain con Siria y Corea del Norte por no permitir que la prensa estuviese presente en las reuniones que durante la campaña mantuvo Palin con varios dignatarios extranjeros en Nueva York. Profesional del Periodismo, es lo que es Mitchell.)

Lo cierto es que, gracias fundamentalmente a internet, se creó cierta polémica en torno al nombramiento. Por ejemplo, en Politico.com Glenn Thrush escribió un artículo que ponía en duda la experiencia de Kennedy como “Embajadora de buena voluntad y recaudadora de fondos” del responsable de educación de la ciudad de Nueva York, Joel Klein. El trabajo, puramente caritativo, por el que Kennedy recibía 1 dólar al año, le debió salir caro a la ciudad, porque durante dos años nadie recuerda haber visto aparecer a Kennedy por la oficina.

Como reacción, Kennedy emprendió una mini-campaña de relaciones públicas, con dos entrevistas favorables muy seguidas en el tiempo. Una, con la Associated Press. Otra, en la cadena local de televisión NY1. Oh, amigos, lean por favor la entrada que en Hot Air les dedica Allahpundit, bajo el siguiente título:

Woman who’s never worked: I’ll work twice as hard

Es decir:

La mujer que nunca ha trabajado: Trabajaré el doble.

Allah interpreta que ambas entrevistas están dirigidas a eliminar sus parecidos con Palin, y a evitar la imagen de que es una “política” que huye de los medios. La lectura de la transcripción completa de la entrevista en NY1 es dura, algo así como debe ser leer el libro de Copérnico sobre el movimiento planetario (que tiene fama de ser de los más aburridos jamás escritos). Allá van algunas perlas (negritas mías):

DOMINIC CARTER: ¿Qué trae Caroline Kennedy al puesto?

KENNEDY: … Llego a esto como una madre, he criado a tres niños, soy abogada, he escrito libros sobre la constitución, he escrito libros sobre la constitución y sobre nuestros derechos fundamentales que se usan en colegios y escuelas secundarias a través de este país. He escrito otros libros sobre valor político, e historia americana para familias para que la gente realmente pueda transmitir estos valores a sus familias y pienso que esto es algo que realmente no hacemos. Hablamos de deportes y política, pero no hacemos realmente hablar de lo que está dentro de cada uno de nosotros que nos ha traído aquí …

CARTER: Espere un minuto, me dice usted que Caroline Kennedy ha sentido que ha tenido que trabajar el doble toda su vida?

KENNEDY: No tanto el doble como la gente …  como la gente que se esfuerza por poner comida sobre la mesa para sus familias que no tienen ninguna asistencia médica, o vienen a este país, ya sabe, sin nada y tiene que apoyar a su familia. Pero en términos de, ya sabe, la satisfacción de la percepción que sólo se trata, ya sabe, de descolgar el teléfono y conseguir todo que uno quiere.

CARTAR: Vamos a conversar sobre algo que ha aparecido en la prensa de la Ciudad de Nueva York los dos últimos días. Uno, una acusación de que usted se perdió varias elecciones locales principales, de que usted no votó. Y también, un artículo que apareció recientemente sobre que por lo visto usted no ha apoyado económicamente a demócratas, a algunos demócratas en los dos últimos años. ¿Cómo responde usted a aquellas críticas?

KENNEDY: Bueno, me quedé consternada por mi historial de votación. Y ya sabe, creo, obviamente, mirando hacia el futuro, yo me aseguraré de votar en cada primaria.

CARTER: Cuándo usted dice "consternado", ¿suponemos que usted estuvo disgustada de que apareciese la noticia? ¿O de que no votó?

KENNEDY: No, no, no. No, pensé que yo, que quiero decir yo, ya sabe, yo, cada uno siempre puede encontrar disculpas para no votar por, ya sabe, durante el día de las elecciones, sobre todo en las elecciones más locales o primarias, y no hay una excusa buena. De este modo, no tengo una, y obviamente miraré hacia el futuro y me aseguraré de corregir esto.

CARTER: ¿Podría usted tener algún interés más alto que el Senado estadounidense? Quiero decir, ¿podríamos ver a Caroline Kennedy en la candidatura [presidencial] algún día?

KENEDY: (Risas) Bueno, pues, podemos nosotros …  sólo, ya sabe, pasa esto, como, ya sabe, … ¿aquí mismo y ahora? Quiero decir, ya sabe.

Allah nos retaba a sus lectores a contar los “You know”. Hay unos 75 “You know” (Ya sabe), uno 48 “I think” (Creo), y unas 20 respuestas, de un total de 43, que empiezan “Well” (Bueno). Una cosa está clara: Caroline Kennedy no hará sombra a John McCain en el Senado en dotes oratorias. Me pregunto qué habrían dicho de Palin en una entrevista como ésta: recuerden que la criticaron no ya por el fondo, sino por la forma de hablar que tenía.

Y hay una significativa declaración: si no me elige el gobernador en esta ocasión, no voy a presentarme a las elecciones después. El camino fácil siempre es el mejor camino. ¿Qué clase de político es éste, que solo acepta el puesto a dedo pero no quiere pasar por las urnas?

Dice Allah:

No le culparé si usted no tiene la paciencia de leer toda la transcripción, pero al menos mírela para ver la diferencia en el tono entre esta sesión pastelitos con, supongamos, la sesión de Charlie Gibson con Palin. O todavía mejor, vean los mejores fragmentos en vídeo a continuación para ver qué extractos pensó la NY1 que eran tan excitantes como para presentar a sus espectadores. Palin consiguió un concurso de preguntas rápidas sobre la doctrina Bush y la Princesa consigue preguntas sobre lo que piensa de Jennifer Lopez y lo que John-John diría si estuviese aquí ahora. ¿Piensan que Dominic Carter se emocionó al conseguir esta entrevista?

Les pongo el enlace a los mejores momentos.

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Ya es conocida como la Princesa Caroline. La malvada Michelle Malkin incluso ha publicado una imagen suya de tal guisa.

En el Boston Herald, Howie Carr, columnista conservador, le da un repaso a las entrevistas, y no parece muy contento con Caroline Kennedy:

“Tengo que trabajar el doble que los demás.”

¡Eh!? Nos ha trabajado ni un solo día en su vida, cariño. Tu existencia de caniche mimado hace al Tío Teddy parecer un héroe de clase obrera. El pobre Tío Pobre Teddy merece solo $103,6 millones, según el Center for Responsive Politics. Caroline tiene que estar por lo menos en más de tres veces esto.

“Soy una opción poco convencional.”

No, Caroline,  eres todo lo convencional que se puede ser. Actúas conforme a la regla más vieja en el libro, la regla de oro. Aquél (o aquella) que tiene el oro, fija las reglas.

“Si yo fuese seleccionada …,” dice, y que la última palabra es la clave – seleccionada. No elegida, sino seleccionado. “Entiendo que los cargos públicos tienen que ser accesible”.

Uau. Promete ser “accesible.” Sus declaraciones del impuesto sobre la renta no lo serán – esta es una promesa sobre la que podemos estar seguros que ella nunca incumplirá – pero será “accesible”.

Se sabe exactamente lo absurdo que es toda esta idea por las odas complicadas sobre su carácter corriente que sacan a relucir los aduladores que chochean con Camelot. [eufemismo para denominar a la presidencia Kennedy, por analogía con el Camelot del Rey Arturo]

¿Cuánto tardarán los medios predominantes en darse cuenta de la ceguera extendida?



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