Hoy cumplimos quince días desde que el Presidente Electo Obama se hizo Presidente y habitó entre nosotros. Buen momento para recapitular.
En entradas anteriores he escrito sobre el Plan de Estímulo de la Economía, por lo que ahora revisaré lo que ha hecho en todos los demás aspectos el Presidente Obama. En general, y como resumen, les diré que no lo ha hecho mal. Esto quiere decir, por contraposición, que los creyentes de la Iglesia Obamita deberían estar un tanto sorprendidos por las actuaciones de su Pontífice. Pero verán que no es así, porque muchas pasan desapercibidas. Curiosamente, las más conocidas, y que sin duda formarán parte del nuevo texto sagrado de esta presidencia, tienen un brillante tono de propaganda.
Para cada sección, trato de reconstruir estas dos semas cronológicamente.
Nombramientos y Gobierno
Repasemos qué ha hecho el Presidente Obama en cuanto a su forma de gobernar, y a los nuevos nombres que ha incorporado a su administración, así a los sucesos que le han acompañado esta quincena.
Uno. Para empezar, al día siguiente de la ceremonia de inauguración, el Presidente volvió a jurar el cargo, en ceremonia más privada. Bien hecho. Porque, créanselo, alguna voz conservadora se alzó diciendo que, ya que el juez Roberts había confundido las palabras, podría existir alguna duda sobre si era realmente Presidente. A veces el partidismo se convierte en infantilismo.
Dos. Con buen criterio, en su primer día como Presidente firmó una Orden Ejecutiva que deroga privilegio ejecutivo que mantenía ciertos registros e informes de la presidencia y del gobierno en secreto. Muy bien. Y así de positivo se muestra también Ed Morrissey en HotAir, porque muchos conservadores pueden reconocer el trabajo bien hecho. La orden limita la información que los presidentes pasados pueden mantener como secreta, y limita también la capacidad de las agencias del gobierno para oponerse a responder a peticiones de información. Morrissey recuerda que una de las iniciativas legislativas de Obama como senador fue una propuesta de ley para que el presupuestos federal se tratase como una base de datos que permitiese las búsquedas por conceptos. Esta iniciativa va por el buen camino. El Gobierno Abierto que prometía Obama hace ya más de un año está en esta dirección, y es muy importante que así sea en una legislatura como esta en la que tanto el Ejecutivo como prácticamente el Legislativo están en manos del mismo partido.
Tres. Una de las promesas de campaña era librar al gobierno de las interferencias de los grupos de presión y del tráfico de influencias. Así que otra de sus primeras Órdenes Ejecutivas fue la de Compromiso Ético para Cargos del Poder Ejecutivo, que incluye el siguiente párrafo:
3. Prohibición de que los lobistas entren en el Gobierno. Si he sido un lobista registrado en los 2 años anteriores a la fecha de mi nombramiento, además de cumplir las limitaciones del párrafo 2, durante un período de dos años después de la fecha de mi nombramiento no haré lo siguiente:
(a) Participar en ningún asunto particular sobre el que hiciese lobby dentro de los dos años anteriores a mi nombramiento
(b) Participar en el área de interés específica en la que caiga ese asunto en particular, o
(c ) Buscar o aceptar empleo en ninguna agencia del ejecutivo sobre la que haya hecho lobby dentro de los dos años previos a mi nombramiento
Una brillante declaración, y un esfuerzo por el buen gobierno y la limpieza en las relaciones entre grupos de presión y el Ejecutivo. La Orden fue firmada el día 21.
El día 22, la Administración Obama anuncia que su candidato para Vice-Secretario de Defensa es William J. Lynn III. Que antes de su nominación trabajaba como … lobista para Raytheon, importante empresa de tecnología militar. Probablemente Lynn no sea una mala elección, pero es una bofetada a la Orden Ejecutiva del día antes. Lo que convierte a dicha orden en un artificio de relaciones publicas. Lo resumía así Ace, en su titular y en su conclusión:
Día uno: Obama prohíbe que los lobistas sirvan en su Administración. Día dos: Obama emite la primera exención de su prohibición.
…
No tengo de verdad problemas con que el Sr. Lynn ocupe haga el trabajo – de hecho, hasta me gusta la idea de tener a un adulto en el puesto que más o menos sabe algo sobre lo que hace. … Pero es que este el problema de la palabrería de tono noble.
Cuando el día 27 de enero nos enteramos de que se ha elegido como candidato a Jefe de Gabinete del Tesoro a Mark Patterson, ex-lobista para Goldman Sachs, con razón más de uno nos preguntamos, como Ed Morrissey, si la excepción (la segunda en una semana) es la regla, o es al revés.
El día 29, gentileza de la administración Obama, se nos aclara un poco más, anunciar que ha nombrado a Neal Wolin, presidente de división de The Hartford Financial Services Group Inc., como Vice-Consejero para Asuntos Económicos de la Casa Blanca. Hartford es propietaria de una de las entidades financieras que ha solcitado ayuda federal a través del programa TARP (Troubled Assets Relief Program – Programa para el Rescate de Activos con Problemas) que se aprobó bajo la administración Bush. Morrissey:
Obama ha comenzado a preocupar a algunos de la multitud más partidarias de la Esperanza y el Cambio con sus violaciones en serie de sus propias normas éticas. Este es el tercer nombramiento cuestionable en nueve días, que transforma la violaciones de por lo menos el espíritu de sus propias normas éticas en un patrón, y no en excepciones.
Aunque Morrissey también cuestiona el nombramiento por no ser de los mejores, creo que lo importante es que Obama sigue eligiendo a quien mejor cree que puede cumplir, y su Orden Ejecutiva sobre la ética tenía solo sentido como captadora de titulares. Mal por Obama, por romper su propio compromiso. Mal por Obama, por haber firmado la Orden Ejecutiva. Mal por Obama, por haber utilizado la Orden para reforzar su imagen. Pero bien por seguir buscando a los mejores, acierte o no.
Actuando como su magnífica capacidad comunicativa, el Presidente dedicó también unos minutos de su primera semana a visitar al Cuerpo de Prensa de la Casa Blanca. La visita no fue todo lo bien que se esperaba, y el “verdadero Obama” salió a relucir en algún momento. cuando a alguno de ellos se le ocurrió hacerle alguna pregunta no prevista sobre estos nombramientos. Lo cuentan Jonathan Martin y Carrie Budoff Brown en Politico:
Obama muestra un relámpago de irritación en la Sala de Prensa
El presidente Barack Obama hizo una visita de sorpresa al Cuerpo de Prensa de la Casa Blanca el jueves por la noche, pero se perturbó cuando se tuvo que enfrentar con una pregunta de contenido.
Preguntado sobre como podía conciliar una prohibición estricta de que hubiese miembros de grupos de presión [“lobby”] en su administración con el hecho de nominar como Vice – Secretario de Defensa a un cabildero [“lobbyist”] de Raytheon, Obama interrumpió con una sonrisa de entendimiento en su rostro.
"Ahh, mire," dijo, "vine aquí abajo de visita. Vean lo que pasa. No puedo acabar visitándoos y estrechándoos la mano si me vais a someter a un interrogatorio cada vez vengo aquí abajo."
Presionado aún más por el reportero de Politico sobre su candidato para el Pentágono, William J. Lynn III, Obama se puso más serio, poniendo su mano sobre el hombro del reportero y mirándole fijamente a los ojos.
“Venga, vale" le dijo, con irritación obvia de su voz. "Tendremos una rueda de prensa donde usted puede sentirse libre de [hacer] preguntas. Ahora mismo, sólo quería decir hola y presentarme a usted – esto es todo que trataba de hacer."
Como curiosidad, Obama ha incorporado a su administración, desde que dijo que no contaría con lobistas, a 17 de ellos. Parece mentira, pero hay que irse a la prensa extranjera, el India Daily, para verlo. (Gracias a Tammy Bruce).
Cuatro. El Presidente Obama hizo campaña a favor de superar el partidismo, a favor del consenso, y a favor de gobernar desde el bipartidismo, tendiendo la mano al Partido Republicano. Olvídense de ello. No solo por culpa de los Republicanos, que se han negado en bloque a votar en la Cámara a favor del Plan de Estímulo sino también por algunas actuaciones peculiares del Presidente y, sobre todo, de los Demócratas.
Por ejemplo, en un ejercicio de búsqueda de consenso, el Presidente mantuvo una reunión con los líderes del Congreso de ambos partidos buscando los apoyos necesario para el Plan. Lo contaban Jonathan Martin y Carol E. Lee en Politico el 23 de enero:
El presidente Obama escuchó las quejas de los republicanos sobre su paquete de estímulo durante una reunión con líderes del Congreso el viernes por la mañana – pero también borró cualquier duda sobre quién está al mando en estas negociaciones. "Gané yo", dijo Obama con toda normalidad, según fuentes familiares con la conversación.
El intercambio surgió cuando importantes republicanos del Senado y la Cámara expresaron su preocupación al presidente sobre la cantidad de gastos en el Plan. … Los republicanos subrayaron que quieren incluir más reducciones de impuestos para las clases medias en el paquete. … En otro momento en la reunión, las fuentes dijeron que Obama dijo al grupo: “Esta es una situación grave a la que se enfrenta el país.” … Pero quizás tomando una señal de la frase del “Gané” de Obama, cuando les preguntaron a los demócratas si ellos estaban preocupados por si los republicanos bloqueaban el paquete, el Líder de la Mayoría del Senado Harry Reid tuvo una respuesta rápida de una sola palabra rápida: "No".
Desafortunadas declaraciones de Reid, pero típicas de él. Más inaceptables las del Presidente Obama: él no puede “ganar” si es presidente de Demócratas y Republicanos y habla de superar el bipartidismo. Y me temo que el mismo presidente Obama se dio cuenta de su error.
El día 27 de enero, Patrick O’Connor y Jonathan Martin volvían a contar en Politico que el Presidente se reunió con los Republicanos a solas, para explicarles que iba a realizar fuertes recortes en el presupuesto, y asegurarles que muchas de sus peticiones serían tenidas en cuenta en el futuro. Además:
Obama el lunes en privado urgió a los demócratas de Cámara a quitar un punto de desencuentro notable: los fondos para técnicas anticonceptivas que habían sido defendidos por la Speaker Nancy Pelosi (D-California) en la televisión nacional sólo un día antes. Los demócratas aceptaron.
No todos los republicanos dirán que la luna de miel ha terminado, sino que son Nancy Pelosi y otros líderes Demócratas quienes hacen todo lo posible para que sea un chasco.
Sorprendentemente, además, el Presidente Obama les dijo a los Republicanos lo siguiente, según recoge el New York Post:
No podéis dedicaros sólo a escuchar a Rush Limbaugh, y conseguir que se hagan las cosas.
Esto es un error. Vemos a un Presidente recién elegido reunido ante una representación de los legisladores del partido de la oposición, y les amonesta a cuenta de un periodista radiofónico conservador radical, que es muy partidario de los republicanos. Si de verdad Obama cree que Limbaugh tiene algún poder sobre el Partido Republicano, se equivoca. Si querían ser simpático, se equivoca. Y si lo decía totalmente en serio, se equivoca más: no recuerdo a Bush diciendo que no debía verse la NBC, por ejemplo.
Por lo tanto, Obama, probablemente desee mantener el consenso, pero yerra en sus gestos. Y no es capaz de mantener el control sobre Pelosi, o sobre Reid. Lo cual provoca el enojo de los Republicanos, y acaba con toda posibilidad de consenso. ¡Hasta el Senador McCain avisa de que es poco probable que ningún Republicano apoye la Ley en el Senado!
Cinco. Tim Geithner llega a su cargo de Secretario del Tesoro, tras superar la revisión por parte del Senado. Las recuerdo que Geithner olvidó pagar parte de sus impuestos en los años en que trabajó para el FMI. Como titula Ace,
Notorio evasor de impuestos es confirmado como recaudador de impuestos supremo
Tres Demócratas votaron en contra de su nombramiento. El episodio de Geithner es uno más en los ya ásperos procesos de nominación del Presidente Obama. Es notorio que una persona como Geithner tenga que pagar ahora impuestos pendientes de años pasados, que este error surja durante su selección, y, sobre todo, que sea obviado de forma tan flagrante. Geithner debería haberse retirado. Es un éxito de Obama el mantenerlo y conseguir su nominación. Y, a pesar de ello, es un borrón más en su presidencia.
Seis. La confirmación de Hillary fue como la seda. Como suceso acontecido durante esta quincena, en el que Obama no ha debido de tener mucho que ver, pero que es interesante resaltar, Caroline Kennedy acabó renunciando a sustituir a la Hillary como Senadora por Nueva York. Y en su lugar David Paterson, gobernador del estado, ha elegido a alguien que no se esperaba:
Una Congresista poco conocida elegida para el puesto de Clinton
Abriendo al instante una brecha entre los demócratas de Nueva York, la Congresista Kirsten Gillibrand — una Demócrata poco conocida, a favor de las arma de fuego, y de un distrito Republicano rural – obtuvo el viernes nombramiento al puesto del Senado dejado vacante por Hillary Rodham Clinton. …
Gillibrand, de 42 años, será el miembro más joven del Senado y una de las 17 mujeres en la cámara. …
"Para muchos en el estado de Nueva York, esta es la primera vez que han oído mi nombre y no saben mucho acerca de mí", dijo Gillibrand. "En los próximos dos años, llegarán a conocerme. Y, lo más importante, yo voy a conocerles a ustedes."
Incluso antes de que el gobernador tomase la tribuna para presentar a Gillibrand, la Congresista Carolyn McCarthy, una cruzada contra las armas, dijo que desafiaría a Gillibrand en las primarias demócratas el año que viene, o encontraría a alguien que lo hiciese. Gillibrand tiene un 100 por ciento de registro de votación con la Asociación Nacional del Rifle [a favor de las posiciones de la NRA].
McCarthy, demócrata de Long Island que se presentó para el Congreso después de que su marido fuese asesinado a tiros y su hijo herido en la Masacre del Ferrocarril de Long Island en 1993 dijo alguien con dicho registro de votación no debería ser la próxima senadora de Nueva York. …. Su queja fue repetida por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, un demócrata convertido en republicano convertido en independiente … . En una declaración, el alcalde manifestó su "profundo desacuerdo con una zona de su historial como miembro del Congreso: las armas ilegales." …
El presidente Barack Obama emitió una declaración elogiando la elección, diciendo que Gillibrand sería "una voz fuerte a favor de la transparencia y la reforma en el gobierno."
Hay quien situá a Gillibrad en el campo de los llamados Blue Dog Democrats, quienes mantienen profundas convicciones conservadoras especialmente en asuntos fiscales. Son los Demócratas de Reagan, que apoyaron sus reformas fiscales y su política económica. En asuntos sociales tienden a ser más conservadores que los New Democrats de Clinton.
Gillibrand votó en contra de los 700.000 millones de dólares del rescate de entidades financieras del TARP en 2008, pero sin embargo sus posiciones en otros aspectos son menos conservadoras: ha votado consistentemente a favor de medidas proteccionistas, y en asuntos sociales su registro de votación es bastante liberal (defiende la discriminación positiva, la invesigación con células madres …). No parece ser la más liberal de las liberales, pero tampoco es tan conservadora.
Lo cierto es que defiende del derecho a llevar armas, no le convenció el Plan de Rescate del TARP, y, por si fuera poco, en su página oficial incluía (ahora mismo ha desparecido, imagino que porque están remodelando la página web) esta declaración:
En el Congreso, la congresista Gillibrand ha sido una firme oponente de cualquier propuesta que diese la amnistía a los extranjeros ilegales. … Además, la congresista Gillibrand considera que el Inglés debe convertirse en la lengua oficial de los Estados Unidos y se opone a que proporcionar a los extranjeros ilegales beneficios sociales a cargo de los contribuyentes que no sean de emergencia.
Lo que no ha desaparecido de la página es el título: “Detengamos la inmigración ilegal”:
Les transcribo lo que comenta Ed Morrissey:
Para ponerlo en contexto: en dos de estos tres asuntos [rescate del TARP, derecho a llevar armas, inmigración] está más a la derecha que Sarah Palin.
Siete. Aterriza Samantha Power, asesora de Obama que llamó “monstruo” a Hillary –fue fulminada de la campaña por ello- y cuya visión sobre Israel y es bastante poro favorable. Power va a ocupar finalmente un puesto en el Consejo de Seguridad Nacional, donde tendrá que trabajar con Hillary a menudo. Confío en que Hillary tenga más peso que Power, a pesar de la proximidad de ésta con Obama, ya que Power es además una de las defensoras de esa teoría de la conspiración que viene a decir que la política exterior estadounidense está controlada por un lobby judío. No es una buena noticia a priori, pero es una confirmación más de que Obama tiene un plan: recupera a una mujer caída en desgracia, y la pone en un puesto donde su rozamiento con Hillary será alto. Obama vence de nuevo. Una jugada maestra.
Ocho. La tragicomedia del nombramiento y dimisión de Tom Daschle es quizás el punto más bajo de estas semanas. Daschle fue seleccionado por Obama como Secretario de Sanidad y Servicios Humanos (así se llama el Ministerio de Sanidad). Daschle tiene el perfil para el puesto, es experto en Sanidad, y además lleva bastante tiempo preparándose para ello. Apoya los planes de reforma de Obama, y tenía el título de “Zar de la Sanidad” en la Administración entrante.
El día 30 de enero, se conoce que había tenido un chófer y una limusina a su disposición mientras ejercía como consultor privado de una empresa de un amigo desde 2005, y Daschle … olvidó pagar impuestos por ello. Otro. Otra vez.
Durante el proceso de revisión para llegar a ser Secretario de Sanidad, Daschle corrigió la evasión de impuestos, pagando voluntariamente $101,943 en impuestos pendientes más intereses, trabajando con su contable para corregir las devoluciones de impuestos recibidas dede 2005 a 2007.
Daschle redactó y envío inmediatamente una carta al Comité del Senado que revisaba su nominación. Por cierto, Daschle fue senador, por lo que tiene no pocos apoyos en el Senado. En la carta, Daschle pide perdón por sus errores y declara estar avergonzado. Y al momento se sabe que no son solo los 100.000 dólares antes citados. Resulta que en 2007 se le olvidó que tenía que declarar unos ingresos de 83.333 dólares, según informaba Jack Tapper en el blog Political Punch de la ABC.
Le preguntan a Barack Obama si mantiene su apoyo a Daschle: “Absolutamente”, responde el Presidente, como recoge el Washington Post.
No solo eso: Daschle no está registrado como lobista, pero a sido asesor de una gran compañía se seguros sanitarios, y fue consejero de la Clínica Mayo de Minnesota. Su pasado en la política le permitió influir en decisiones del legislativo en nombre de estos intereses.
Y ayer día 3 de febrero ocurre la catástrofe. Un editorial del New York Times:
Creemos que el Sr. Daschle debería renunciar y dejar que el Presidente elija a un sucesor con menos tachas. … Tanto en el caso Geithner como en el caso Daschle, el fallo en no pagar impuestos se atribuye a despistes sin intención. Pero el despiste del Sr. Daschle es la gota que colma el vaso. El sistema impositivo americano depende mucho del cumplimiento voluntario. Se enviaría un mensaje terrible al público si ignoramos el fallo de un nominado de alto nivel más en cumplir con las leyes fiscales.
A las pocas horas, Daschle se retira voluntariamente:
“Debemos seguir adelante con tristeza y pesar”, dijo Obama en una declaración por escrito aceptando la petición sorpresiva de Daschle de retirarse. Un día antes, Obama había dicho que apoyaba “absolutamente” a Daschle ante los problemas sobre impuestos pasados y posibles conflictos de interés.
Daschle, antiguo líder Demócrata en el senado, y un fuerte partidario de la carrera presidencial de Obama, dijo que habría sido incapaz de trabajar “con el apoyo completo del Congreso y el pueblo americano.”
“No soy ese líder, y no seré una distracción” en el programa de Obama, dijo.
Es el gran fracaso. No solo la Sanidad es una de las mayores apuesta de Obama, sino que Daschle ha sido uno de sus mayores apoyos y colaboradores. Este es un nombramiento que no podía salir mal. Y ha ido mal en todos los aspectos. Es uno más en la lista creciente de nombramientos problemáticos, y es el de mayor impacto mediático.
Titulaba The Economist el 15 de enero que las preparaciones para la transición han ido bastante bien. No lo dudo. Los resultados han ido bastante regular: los fallos y sobresaltos terribles en los nombramientos no son buen comienzo. Y es que la lista es demasiado larga, y no para de crecer:
- El 3 de febrero se da a conocer que Hilda Solis, nominada como Secretaria de Trabajo, va a ser examinada a fondo debido a las relaciones que mantiene con un grupo pro-sindical llamado American Rights at Work (lo cuenta Byron York en The Corner en la National Review Online), del que ha sido tesorera y miembro del Consejo de Administración. Parece que hay ciertas dudas sobre si Solis reveló toda la relación que mantenía con ellos.
- El 3 de febrero también se conoce que Nancy Killefer, la elegida por Obama para ser Chief Performance Officer (Directora de Rendimiento, o algo así), un nuevo cargo para asegurar que el Gobierno trabaja de forma eficiente y eficaz, se retira voluntariamente del puesto porque … se olvidó de pagar los impuestos que le tocaban por su asistenta doméstica.
No es posible equivocarse de esta forma. No es posible que haya tal número de nombramientos erróneos. Las únicas explicaciones que se me ocurren son que o bien está rodeado de personas que le mienten y le ocultan cosas, o bien le da igual y lo que le interesa es que sean esas personas por encima de todo. Pero a día de hoy, los Estados Unidos siguen siendo una democracia clara que exige cierto nivel ético a sus dirigentes, y que lo verifica en procesos de nombramiento exhaustivos.
Nueve. Para compensar, el nombramiento para Secretario de Comercio es el Senador Judd Gregg, Republicano de New Hampshire. Es un nombramiento pragmático, bipartidista, y con una posible consecuencia. Al quedar libre su puesto en el Senado, el Gobernador elige a su sustituto. Si nombra a un Demócrata, el Partido Demócrata controlaría, con 60 senadores (58 y dos independientes) toda la actividad legislativa. John Lynch, el gobernador, asegura que no utilizará esta artimaña y que nombrará a un Republicano para sustituir a Gregg (probablemente a Bonnie Newman, ex- alto cargo de Reagan y Jefa de Gabinete de Gregg mientas éste fue Congresista). Como curiosidad, Gregg votó en 1995 a favor de eliminar el puesto de Secretario de Comercio. Me temo que por se consciente de que no es un puesto de gran peso en el gabinete y con un radio de acción bastante limitado. Esta acción de Obama es, una vez más, un gesto.
Hasta aquí lo que ha pasado en esta quincena en cuanto a las formas de gobierno y los nombramientos. A continuación, las decisiones en política exterior, asuntos sociales, y economía …






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