Sigo llamando transición a los primeros meses de gobierno del nuevo presidente. Aunque ya lleva dos meses en el cargo, voy a tomar como límite el 20 de julio de 2009, cuando ya habrá cumplido seis meses en el cargo, para darla por terminada y poder hacer una evaluación.
Mientras tanto, vamos a analizar algunas acciones bajo su mandato que pueden darnos una pista sobre los principios que lideran su programa político. En esta entrada vamos a volver con ese horror que es la economía.
La ley Omnibus de asignaciones presupuestarias
Esta ley, famosa por su alto número de “earmarks”, está causándoles disgustos a los Obamitas más convencidos.
Parece que la NBC está sufriendo lo indecible tras su campaña a favor de Obama. Diana Olick, es su blog de la CNBC – la cadena hermana de la NBC- Reality Check escribía indignada por lo que significa el rescate de quienes tienen problemas con sus hipotecas. No es solo que quienes han comprado su casa de forma responsable ahora tengan que pagar para rescatar a los que han comprado por encima de sus posibilidades ayudándoles a refinanciar su préstamo. No. Vean lo que dice el párrafo 6 de la propuesta de ley:
Mientras las modificaciones de préstamos que estén dentro del alcance no requerirán ninguna participación de tenedores segundas hipotecas [hipotecas sobre el valor neto de la vivienda ya hipotecada, es decir, valor de mercado – deuda pendiente de la primera hipoteca], el programa incluirá incentivos adicionales para cancelar las segundas hipotecas sobre préstamos modificados según este programa, con el fin de reducir el endeudamiento total del prestatario y mejorar la calidad del préstamo. Los pagadores podrán recibir una compensación cuando se pongan en contacto con los tenedores de segundas hipotecas y extingan préstamos menores válidos. Los pagadores serán reembolsados por la liquidación [de dicho préstamo] según el plan especificado, y también recibirán 250$ suplementarios por conseguir una cancelación de una segunda hipoteca válida.
Y ahora vena lo que dice Olick (via Morrissey, que dice que Olick “entra en erupción”):
No es que no siga el razonamiento. Claro, haga todo lo que usted pueda para ayudar a la gente a pagar a su hipoteca, como deshacerse de otra deuda. ¿Pero por qué parar ahí? ¿Y los préstamos de coches? ¿¿Los préstamos para estudios?? Las segundas hipotecas, en general, se usaron por los prestatarios bien para comprar una casa mayo de la que realmente podrían permitirse o para usar sus casas como cajeros automáticos. Sí, algunas personas usan líneas de crédito contra el valor de su de casa del crédito para pagar la matrícula de la universidad.
Pero no puedo decirles a cuántos propietarios he entrevistado … que consiguieron líneas de crédito contra su casa para poner una piscina, o para comprarse un coche de lujo o para poner un añadido a su casa que incluye una cocina de lujo con un horno de seis fuegos Viking. ¿Y se supone que yo tengo que pagar por todo esto?
Una cosa es tragar una píldora amarga a fin de salvar el mercado de la vivienda mayoritario y mantener a las familias en sus casas, pero utilizar los dólares de los contribuyentes para dar a los propietarios un paseo gratis por el mundo de las segundas hipotecas es absurdo.
No hace falta ser conservador. Hace falta tener sentido común. No es Olick la única. Así, el inefable Chris Matthews –el que sentía un escalofrío de gusto al escuchar a Obama hablar- estalló en directo en su programa quejándose de que el presidente que iba a eliminar estas peticiones de financiación de proyectos especiales acabase aprobando una de las propuestas de ley con más peticiones que se recuerdan: 9.000. Gracias al Congresista Republicano de Georgia Tom Price, que tiene un vídeo explicándolo en su página web, (gracias a Morrissey en HotAir), les puedo mostrar qué pinta tiene las peticiones. Es el montón de la izquierda, casi tan grande como el resto de la ley completa.
¿Y el Presidente, qué dice de esto? Pues que lo que prometió en campaña … ya lo hará más adelante. Esto decía la Associated Press (via Forbes) el 11 de marzo:
El presidente Barack Obama, pareciendo cansado de las críticas sobre las peticiones de proyectos especiales, defendió dichos proyectos del Congreso el miércoles cuando firmó [e hizo ley] una medida de $410 mil millones "imperfecta" con miles de ejemplos. Pero dijo que estos gastos en realidad necesitan restricciones más ajustada y pautas definidas para poder hacerse. Obama, acusado de hipocresía por los republicanos por abrazar mil millones de dólares de peticiones de proyectos especiales en esta ley, dijo que dichos proyectos pueden ser útiles e hizo saber que había prometido contenerlos, no eliminarlos. …
"Bien hechas, las peticiones de proyectos especiales han dado a los legisladores la oportunidad de dirigir dinero federal a proyectos dignos que benefician a las personas en sus distritos. Y por eso me he opuesto a su eliminación completa," dijo.
¡Anda!¡Como la gobernadora Palin! Lo mismo, lo mismo, lo mismo. Ni una coma de diferencia. ¿Saldrá también Mother Jones y en la NBC como “hipócrita”? ¿Es Obama un conservador radical como Palin? ¿Es Palin una moderada centrista como Obama? “Los hechos son tercos”, ¿verdad?
Para terminar con este horror, el Washington Post obamita, como quien no quiere la cosa deja caer este párrafo en la crónica que relata la aprobación de esta propuesta:
La propuesta de ley representa la prosperidad para las agencias federales que sufrieron un apretón presupuestario durante la mayor parte de los dos mandatos de Bush. El transporte público, la vivienda pública, los Institutos Nacionales de Salud, el plan educativo Head Start, y el programa de becas Pell están todos entre las prioridades de los Demócratas que verían un nuevo flujo de dinero federal hacia sus arcas. La Administración de Drogas y Alimentos [Food and Drug Administration – FDA] recibiría casi $335 millones más de lo que recibió en el años fiscal 2008. El programa de nutrición suplementaria para mujeres, bebés y niños, conocido como WIC, crecería en $1,2 mil millones, un salto de un 21 por ciento desde los $5,7 mil millones asignados el año pasado.
A ver si lo entiendo bien. En una situación de crisis en la que se pide que los ciudadanos hagan sacrificios, y tras haber asegurado el presidente Obama que todos tendrían que renunciar a algo, incluido él mismo, nos encontramos con un presupuesto que incrementa significativamente partidas que durante los mandatos previos estaban más restringidas. ¿Es éste el mensaje de sacrificio? Pues así yo también me apunto: un 21% más no está nada mal.
El Plan de Estímulo no funciona, el TARP menos aún
Nadie se esperaba esto. Pocas semanas tras su aprobación bajo la premisa de que iba a “salvar o crear” muchos, muchísimos puestos de trabajo (3.5 o 4 millones), ya se están revisando los cálculos, y el resultado es que el Plan .. no llega. Stephanopoulos en su blog de la ABC nos da cuenta el 10 de marzo de este fracaso inmediato:
Hoy se les presentó a los demócratas de la Cámara de Representantes un informe … de un grupo de economistas que incluye a Mark Zandi, el principal economista de Economy.com de Moody, [que] dice que el paquete de estímulo de $787 mil millones recientemente aprobado se quedará lejos del objetivo de la administración Obama de salvar o crear 3.5 millones de empleos. Zandi dijo que sólo 2.5 millones de empleos serán salvados o creados durante los próximos dos años.
No se preocupen. La solución es inmediata. Venga, seguro que a ustedes también se les ocurre. Piensen como Pelosi. O como Obama. O como Krugman, para no pensar como un político. Sí, es eso:
[Zandi] les dijo a los demócratas de la Cámara que es necesario un segundo estímulo, así como más dinero para la estabilización bancaria y del mercado de la vivienda.
Lo cuenta Jared Allen en The Hill e mismo día 10:
“Vamos a necesitar más dinero del contribuyente,” Mark Zandi, el principal economista en Economy.com de Moody y un asesor económico clave de los demócratas del Congreso, dijo después de la reunión. “Pienso que otro paquete de estímulo es un supuesto razonable debido a como van las cosas.”
La speaker Nancy Pelosi (Demócrata de California), de pie con miembros de su equipo de dirección al lado de Zandi, dijo que estaba de acuerdo con que otra cuenta de estímulo estaba ya considerándose.
“Tenemos que mantener la puerta abierta,” dijo Pelosi. “La palabra del día es la confianza. Confianza en nuestros mercados, confianza en los préstamos, confianza en nuestras instituciones financieras.” …
“Lo que caracteriza el ambiente actual es una pérdida de fe,” dijo Zandi, notando que la fe es parte de lo que separa una recesión de una depresión. “La gente aún no está convencida de que esto va a funcionar.”
Y como no está convencida, vamos a hacerlo otra vez hasta que se convenzan. Por ahora las previsiones no son halagüeñas: Rasmussen informaba el 11 de marzo de que según su encuesta al efecto, un 55% de opone a un segundo estímulo, un 19% no lo tiene claro, y solo un 27% lo apoyaría.
Lo cierto es que otro plan de estímulo es darles la razón a quienes, como Krugman, opinan que el plan aprobado se queda corto. Y lo cierto es que otro plan de estímulo puede no ser suficiente … para acabar de arruinar al país. Por eso nada mejor que complementarlo con algo más para que Tim Geithner pueda decir que ya tiene un plan para los bancos. Porque el TARP no está funcionando. Lo cuenta el grupo McClatchy el 9 de marzo:
Cinco de los bancos más grandes de América, la mayor parte de los cuales ha recibido $145 mil millones en dólares de los contribuyentes como rescate urgente (el TARP) , todavía afrontan pérdidas potencialmente catastróficas en inversiones exóticas si las condiciones económicas empeoran considerablemente, según muestran sus últimos informes financieros.
Citibank, el Bank of America, el Banco HSBC de EE. UU, el Banco Wells Fargo y J.P. Morgan Chase informaron de que sus riesgos de pérdidas netas "actuales" por productos de derivados financieros … ascendieron a $587 mil millones el 31 de diciembre … Las cifras reflejan un salto del 49 por ciento en sólo 90 días.
Ya que el TARP aprobado por Bush, del que ya se ha volatilizado la mitad (unos 350 mil millones) tampoco está danto mucho resultado, vamos a por otro plan de rescate bancario más. Vean, Washington Post del 10 de marzo:
El valor de mercado real a día de hoy de los activos tóxicos de los bancos estadounidenses (esa cosa fea que tiene que quitarse del balance antes de que la economía pueda recuperarse) es de entre 5 y 30 centavos por dólar. Para permanecer solventes, sin embargo, los bancos dicen que necesitan una valoración entre 50 y 60 centavos por dólar. Traducción: otro rescate urgente a cargo del contribuyente de hasta $2 billones.
Este tipo de solución cara podría hacer que la aprobación aprobación del presidente cayese en picado. Piensen: $2 billones son unas dos terceras partes de los ingresos fiscales que el gobierno federal recauda cada año.
¿Qué significa que a menos de tres meses desde el TARP se esté pensando en un TARP II y que a menos de un mes desde el Plan d Estímulo se esté pensando en un Plan de Estímulo II? Que el gobierno no sabe lo que hace, que sus estimaciones no se sostienen, y que la incertidumbre y la intranquilidad reinan en los mercados.
Allahpundit en HotAir se lo toma con humor:
Estoy confundido. El primer estímulo, se nos aseguró, “creó o salvó” tres millones de empleos. ¿Tenemos que crear o salvar esos empleos otra vez tan pronto, o creará o salvará esta nueva propuesta de ley más puesto de trabajo?
Predicción: en 2010, El Elegido habrá "salvado" todos los empleos de América.
¿A quién va a pedir ayuda Obama para estimular el crédito y solucionar también el problema de los bancos? Pues a los mismos que provocaron gran parte de la crisis en primer lugar: a los fondos de inversión de alto riesgo y a las grandes firmas bancarias. El 6 de marzo contaba el Washington Post:
El gobierno intenta resucitar el estropeado sistema financiero nacional forjando una alianza con las mismas unidades que más se beneficiaron de la prosperidad que precedió al colapso de los mercados de crédito: los fondos de cobertura (hedge-funds) y los grupos de inversión privados.
La iniciativa de reanimar el sector de préstamos al consumo, perfilado por los funcionarios esta semana, ofrece a estos inversionistas ricos una nueva posibilidad de obtener ganancias importantes – pero, gracias al gobierno, sin el riesgo de pérdidas masivas.
La idea es tentarlos a poner sus enormes montones de dinero en efectivo enormes a trabajar para estimular el sistema financiero. Se les invitaría a comprar en grandes cantidades de valores con un alto rating financiero recién emitidos. Estos valores financian el préstamos a consumo, como tarjetas de crédito y préstamos par automóviles y de estudiantes.
El programa, que podría implicar el gobierno preste casi $1 billón a estos inversionistas, excede el tamaño de cualquier otro esfuerzo federal realizado hasta ahora para enfrentarse a la crisis. El enfoque de la iniciativa podría ser el modelo de futuros esfuerzos federales para ayudar a los mercados de crédito, dijeron fuentes familiares con la planificación del gobierno. Los funcionarios llaman a esta estrategia "una sociedad público – privada," pero en esencia el gobierno ofrece buenos tratos a inversionistas privados para hacerlos entrar en sus esfuerzos de rescate. …
Este acercamiento culminará en un programa separado que pretende libera a los bancos de activos tóxicos, respaldados por préstamos fallidos, que obstruyen los balances de las firmas, las fuentes dijeron. Se espera que esta segunda iniciativa, que los funcionarios esperan revelar en las semanas próximas, también alcance al menos $1 billón. Puede crear múltiples fondos de inversión, financiados por inversionistas ricos con un valor equivalente en dólares del Tesoro y préstamos de la Fed, para comprar activos tóxicos, las fuentes dijeron. …
Así funcionaría un acuerdo … típico: un fondo de cobertura usa $1 millón de su propio dinero y consigue un préstamo de $9 millones de la Fed, pagadero después de tres años, para comprar $10 millones de títulos respaldados por activos, que financian préstamos al consumidor. Con la esperanza de que el mercado para estos activos se recupere, el fondo guardaría el activo durante tres años.
Si los títulos suben de valor a $11 millones, el inversionista se queda el beneficio, en esencia duplicando la inversión inicial. El gobierno, mientras tanto, consideraría el trato un éxito porque estimuló el préstamo al consumo.
Si el valor se cayera por debajo de $9 millones, el fondo perdería su pago al contado, pero nada más. El Tesoro, usando fondos de rescate urgente aprobados por el Congreso, cubriría el siguiente tramo de pérdidas, con la Fed colgando al final por si hace falta algo más.
¿Les suena esto? A ver, recuerden una empresa más o menos intervenida por el gobierno, que tituliza deuda, que la vende, y que tiene como garantía final al estado. ¿Les viene a la mente un nombre? Sí, Fannie Mae. ¿Y a que les viene el segundo? Freddie Mac. Pues ahora, sin Fannie y Freddie de intermediarios. Es un poco raro, esto de volver a confiar en los que en su momento estuvieron tan involucrados en la generación de la crisis mediante las operaciones sobre títulos de deuda que en última instancia, y tras varias derivaciones, volvían a estar soportadas en una parte importante por dos agencia para-estatales. Pero, claro, si recuerdan ustedes bien los mayores contribuyentes a la campaña de Obama fueron los bancos de inversión. Y esto de darles un préstamos inmenso con riesgo mínimo es seguramente algo que les hace mucha ilusión.
Y la gente empieza a estar harta. Las “Tea Parties” desencadenadas por el estallido de Rick Santelli en directo en la NBC, se multiplican por todo el país. Espontáneamente, los ciudadanos salen a la calle a protestar. Ven una de las más multitudinarias en el Orange County en California, donde a la herida que supone el gobierno federal se une el escarnio de un gobierno estatal Republicano (el de Arnold Schwarzenegger) en quiebra y que necesita subir los impuestos.
Fotografía del Orange County Register
El caos de opiniones pro-Obama
¿Qué está ocurriendo entonces con los observadores? Que no saben a qué atenerse. Quienes apoyan a Obama, incluyéndole a el mismo, transmiten mensajes muy diferentes. No hay dos que estén de acuerdo. Y esto lo que genera es desconfianza.
Por ejemplo, hasta su discurso ante el Congreso, Obama era el oráculo del horror, del desastre y del pesimismo. Ante el Congreso, fue más optimista. El 12 de marzo refuerza el mensaje. La noticia de la Associated Press lo cuenta así:
Enfrentado a dudas, hasta en su propio partido, el Presidente Barack Obama montó una fuerte defensa de su plan para poner a punto la economía este jueves, declarando que la crisis nacional no es "tan mala como pensamos" y que sus proyectos adelantarán la recuperación.
Abordando el desafío de proporcionar ánimos como el "constructor de confianza nacional en jefe," Obama dijo que los americanos no deberían verse agitados por estallidos de noticias malas o buenas y que él era "muy optimista" sobre el largo plazo. …
"No pienso que las cosas estén tan bien como alguna vez se dice, o tan mal como otra vez se dice," añadió Obama. "Las cosas hace dos años no estaban tan bien como pensábamos porque había muchas debilidades subyacentes en la economía. Ahora no son tan malas como creemos. …Y mis proyecciones a largo plazo son muy optimistas, si tenemos cuidado de algunos de estos problemas estructurales a largo plazo."
(Por cierto, en la entrada anterior “Presupuesto Obama: un enérgico plan para profundizar en la crisis”, incluí una cita de Obama en la que parecía decir que era un buen momento para invertir:
Los ratios de ingresos y beneficios [Profits and Earnings] están empezando a llegar al punto en el que comprar acciones es potencialmente un buen negocio si se tiene una perspectiva a largo plazo.
Me han indicado, con gran acierto, que esto es otra metedura de pata de Obama que no transmite precisamente confianza no por el mensaje en sí, sino por la ignorancia que demuestra de conceptos básico. Veamos: el ratio que se analiza en bolsa se llama P/E, y no es Profit / Earnings, es Price / Earnings, el precio de la acción en cada momento dividido entre los beneficios netos por acción que consigue la compañía en cuestión. Ya ven: Obama no sabe de economía, se le nota, y eso no tranquiliza a nadie).
El Senador Republicano de Pennsylvania, Arlen Specter, que votó a favor del Plan de Estímulo y es uno de los que apoya las propuestas de ley económicas de Obama con cierto entusiasmo, nos decía, sin embargo, el pasado 9 de marzo lo siguiente:
Nuestros problemas económicos son enormemente serios — más serios de lo que se revela en público. Y pienso que estamos al borde de una depresión … De no haber habido ningún estímulo, pienso que nos habríamos caído directamente del borde … Pienso que estamos muy cerca del borde de todos modos, para ser muy sinceramente brutal sobre sobre ello.
El desbordado Secretario del Tesoro Tim Geithner, en el programa de Charlie Rose, deja escapar una frase que automáticamente elevó más de una ceja. Como le llaman en algún blog conservador “el evasor de impuesto en jefe” dice que esta crisis no la soporta el sistema y que vamos hacia un nuevo modelo de capitalismo:
Nuestro sistema no está diseñado para soportar un golpe, una crisis de esta magnitud. Es el trágico fracaso de la regulación financiera en este país. … Creo que el capitalismo será diferente. Y la industria financiera será dramáticamente diferente. Ya es dramáticamente diferente.
Warren Buffet, probablemente el inversor más exitoso de los últimos 50 años, es un ferviente partidario de Obama, aunque creo que lo es más por del desastre económico que era la ausencia de programa de McCain que por otra cosa. El caso es que a Buffet no le gusta cómo Obama está aprovechando la crisis para impulsar un programa de transformación más amplio. Lo contaba Mickey Kaus en Slate.com (una vez más, gracias a Morrissey)
Si se está en guerra, y nosotros realmente estamos en una guerra económica, hay una obligación hacia la mayoría de comportarse de forma que no acabe airando a la minoría. Si el 8 de diciembre cuando – tal vez fue el 7 de diciembre-, cuando Roosevelt convocó al Congreso para votar sobre la guerra, no dijo, “Aprovecho para incluir unos 10 de mis proyectos favoritos …” … Pienso que, que los demócratas – y yo voté por Obama y le apoyo fuertemente, y pienso que es el tipo adecuado– pero pienso que ellos no deberían utilizar esto, cuando piden la unidad en una cosa tan importante, no deberían usarlo para hacer rodar a los todos los republicanos … Y no se puede esperar que la gente se una detrás de uno cuando uno trata de hacerles tragar un manojo entero de cosas garganta abajo. … Antes de que solucionemos esto, yo no impulsaría demasiadas cosas que son – ya sabe, son discutibles, y tampoco .. señalaría jamás con el dedo. … Yo no diría, ya sabe, `George, la administración anterior, nos metió en esto.’ Olvídenlo. … Yo no señalaría a nadie con el dedo, no ejecutaría ninguna venganza, nada de eso. Sólo miraría al futuro. … No creo que nadie el 7 de diciembre hubiese dicho que “es terrible desperdiciar una guerra [alusión a las palabras de Rahm Emanuel de que “nadie quiere desperdiciar una crisis”], y por lo tanto vamos a intentar impulsar un manojo entero de cosas .. pero esperamos, esperamos que el otro partido se una tras nosotros para abordar el – el problema mayor.’ Es simplemente un error, pienso, cuando se tiene un objetivo importante, el intentar enmarañarlo con un manojo de cosas diferentes.
Para terminar este párrafo, vean lo que ocurre cuando un Presidente está más preocupado por su imagen que por gobernar el país. La noticia es del conservador The Washington Times, del 8 de marzo:
El presidente Obama se quedó tan preocupado de que pareciese que había rechazado responder a una pregunta de periodistas del New York Times sobre si era un socialista que llamó al periódico desde el Despacho Oval para clarificar sus políticas.
"Era difícil para mí creer que estaban hablando completamente en serio con aquella pregunta sobre el socialismo," dijo a los reporteros, que habían entrevistado al presidente a bordo del Air Force One el viernes.
Iniciando la llamada presidencial poro habitual a los reporteros diciendo que había “Sólo una cosa en la que pensaba mientras subía al helicóptero”, dijo no había sido él quien había comenzado la intervención del gobierno federal en el sistema financiero nacional.
"Realmente pensé que podría ser útil indicar que no fue bajo mi mandato cuando comenzamos a comprar paquetes de acciones de de los bancos. No fe bajo mi mandato. Y no fue bajo mi mandato que aprobamos un nuevo derecho social masivo – el plan de recetas de medicinas – sin una fuente de financiación. Y por eso pienso que es importante notar cuando se comienza a oír que la gente lanza estas palabras por ahí que realmente hemos estado actuando en un camino que ha sido completamente consecuente con los principios del libre mercado y que algunas de esas mismas personas que lanzan la palabra ’socialista’ no pueden decir lo mismo." …
La llamada telefónica vino después de que le preguntasen al presidente a bordo de su avión: “¿Es usted un socialista como algunas personas han sugerido?”
Él fue claro en su primera respuesta: "Sabe, miremos el presupuesto – la respuesta sería no."
“¿Habría algo malo en decir, ‘Sí’?", le insistió un reportero del NYT.
"Miremos lo que hemos hecho," dijo Obama, destacando los esfuerzos que su administración ha hecho para estabilizar la economía. Pero reconoció que, como le dijo dijo a Joe al Fontanero, que planeaba tratar de redistribuir la riqueza.
Como lo oyen. Obama se preocupa de que le llamen socialista, y pierde el tiempo en llamar al New York Times para aclarar que no lo es. Muy presidencial.
La opinión menos pro-Obamita
¿Recuerdan cuando The Economist inició su conversión al obamismo en el mes de octubre y publicó un análisis sobre el programa económico de Obama que incluía una encuesta a economistas? El consenso de los economistas era que “la mayoría – a veces por diferencias abrumadoras – creen que Obama tiene un mejor programa económico, entiende mejor la economía, y nombrará a mejores asesores económicos”. La nota media de Obama era 3.3. sobre 5 (la de McCain era 2.2).
Pues ha llovido mucho desde entonces. No para The Economist, que sigue redactando parte de evangelio obamita, sino para los economistas. Titular del Wall Street Journal del 11 de marzo: “Los Economistas suspenden a Obama y a Geithner”:
La mayoría de los 49 economistas encuestados dijo que estaban insatisfechos con las políticas económicas de la administración.
Por término medio, dieron al presidente una nota de 59 so bre100, y … el 42 % de encuestados evaluó al Sr. Obama por debajo 60. El Sr. Geithner recibió una nota media de 51. El Presidente de Sistema de Reserva Federal Ben Bernanke quedó mejor, con una media de 71.
Los economistas … por término medio, esperan que la caída económica termine en octubre. El mes pasado, dijeron que el fondo llegaría en agosto. ….
Aproximadamente el 43 % dijo que los Estados Unidos necesitarán otro paquete de estímulo del orden de casi $500 mil millones. El resto era totalmente escéptico de la necesidad de un estímulo en absoluto.
Sin embargo, la crítica principal de los economistas al equipo Obama se centró en los retrasos en la promulgación de partes claves de proyectos de rescates bancarios. "Sobreprometieron e infracumplieron," dijo Stephen Stanley de la RBS Greenwich Capital. "… La incertidumbre pende sobre la cabeza de todos."
Las posiciones negativas de los economistas marcan un cambio de opinión. En diciembre, antes de que el Sr. Obama tomara posesión del cargo, tres cuartas partes de los encuestados dijeron que el equipo económico de la administración entrante era mejor que el equipo de Bush saliente. Sin embargo, las últimas valoraciones sobre el Sr. Geithner son más bajas que la nota media de 57 que el antiguo Secretario de Tesorería Henry Paulson recibió en enero.
La evaluación de los lectores del WSJ sobre Geithner (no tiene valor científico ninguno)
Richard DeKaser de Woodley Park Research, que dio notas altas a los señores Obama y Geithner, admitió su desilusión por la tardanza de la acción, pero dijo que se daba cuenta de la magnitud de la tarea. "No sé qué provoca el retraso," dijo. "Pero supongo que no sea porque están el campo de golf."
Mientras tanto, los economistas encuestas este mes predicen que la economía perderá otros 2.8 millones de empleos durante los próximos 12 meses mientras la tasa de desempleo llega al 9.3 % hacia diciembre, desde la tasa del 8.1 % registrado en febrero. Los economistas también ven una posibilidad de casi uno entre seis de que los Estados Unidos entren en una depresión, definida como una caída del la renta o consumo per cápita del 10 % o más. …
Los economistas no destacaron sólo a los Estados Unidos en su crítica; el 70 % de los participantes dijo que la respuesta de los gobiernos alrededor del mundo ante la recesión global ha sido inadecuada. "No parece que los europeos o los japoneses hagan lo suficiente para poner en marcha sus economías," dijo Nariman Behravesh de IHS Global Insight. …
Los demandados fueron ampliamente partidarios de la Fed. Más del 85 % de los economistas estuvo de acuerdo con que los crecientes programas de préstamos del banco central estaban bien diseñados, bien ejecutados y ayudan a la economía.
La conclusión que más se extiende entre los opinadores norteamericanos conservadores es que Obama está tratando de convertir a los Estados Unidos en la nueva nación europea. Es chocante que el Presidente de la nación más próspera del mundo, que más éxito ha tenido en todos los frentes que afecta a la vida y felicidad de sus ciudadanos, tome como ejemplo y objetivo a alcanzar a los países agotados, adormecidos, y sobre todo soberbios, de un continente que prácticamente desde el fin de las guerras napoleónicas –quizás con la honrosa excepción del Reino Unido hasta 1946- se ha obstinado en tomar la senda de las decisiones erróneas con una determinación similar a a la de los lemmings que se precipitan por los acantilados uno tras otro. Vean la opinión de Michael Boskin, economista clásico y director del Consejo de Asesores Económicos de Bush 41 (George H.W. Bush), en su artículo del WSJ del 6 de marzo:
En cuanto a la política energética, el plan de cuotas de contaminación vendibles para el CO2 entramparía una red enorme de fuentes ocultas, abriendo innumerables oportunidades de manipulación política, burocracia, o algo peor. Exacerbaría probablemente la volatilidad en los precios de la energía, al subir los precios de los permiso en épocas de gran crecimiento y colapsarse en épocas de caída. El sistema comercial de emisiones europeo ha sido un fracaso triste. …
Las subvenciones y mandatos oficiales omnipresentes – en salud, productos farmacéuticos, energía y otros por el estilo – harán poco para separar a ganadores de perdedores (pregunte a los japoneses o a los europeos) y serán difíciles de revocar al presionar sus receptores para que continúen y crezcan. Ampliar la escala y el alcance de la generosidad del gobierno significa que cada vez más nuestros mejores empresarios, gerentes y trabajadores gastarán su tiempo y talento persiguiendo dinero del gobierno sujetos a diktats burocráticos, no a las necesidades del mercado necesita o a lo que quieren los consumidores. …
Para ver los efectos sobre crecimiento de un gran crecimiento del gobierno, los estados de asistencia social europeos representan una ventana hacia nuestro posible futuro: niveles de vida siempre un 30 % más bajos que el nuestro. El limar los bordes ásperos de nuestro sistema económico puede ser realmente necesario, pero un enorme paso, quizás irreversible, hacia un estado de asistencia social de estilo europeo con su fenómeno concomitante de estancamiento económico duradero no lo es.
Muy interesante también es la opinión de Paul Keating, ex-primer ministro de Australia. Lo es porque, llevándole al contraria a muchos –a mí incluido- piensa que Tim Geithner no es tan bueno como parece. He de reconocer que los hechos por ahora le dan la razón, aunque es muy pronto. Keating, como contaba The Sydney Morning Herald de Australia el 7 de marzo (otra vez, gracias Morrissey) tuvo ocasión de seguir muy de cerda las acciones de Geithner para sacar a Indonesia de la terrible crisis que sufrieron los países de Asia hace una década. Leánselo, porque aunque lo he resumido, explica muy bien, pero que muy bien, por qué una vez que la deuda titulizada estadounidense se puso en circulación, acabamos en el desastre en el que estamos:
En un discurso a puerta cerrada en el Instituto Lowy en Sydney el jueves, Paul Keating hizo un relato crudamente diferente del historial de Geithner en la gestión de la crisis asiática: "Tim Geithner era el oficial de línea del Tesoro que redacto el programa del Fondo Monetario Internacional [FMI] para Indonesia en 1997-98, que debía aplicar soluciones de cuenta corriente a lo que era una crisis de capital."
En otras palabras, Geithner fundamentalmente erró al diagnosticar el problema. Y su error llevó a una receta terriblemente incorrecta.
Geithner pensó que el problema de Asia era el mismo que había asolado América Latina en los años 1980 y México en 1994, una crisis clásica por déficit de cuenta corriente de las finanzas públicas. En esta clase de crisis, la causa central consiste en que el gobierno ha abordado un endeudamiento imposiblemente grande.
¿La solución? El Fondo Monetario Internacional, prestamista de emergencia situado en Washington como último recurso, hará préstamos para mantener la solvencia del país, pero en con la condición de el gobierno recorte sus gastos. La cura se dirige a la dolencia.
Pero la crisis asiática era completamente diferente. Los gobiernos asiáticos que fueron al Fondo Monetario Internacional a por préstamos de emergencia – Tailandia, Corea del Sur e Indonesia – tenían sus finanzas públicas sanas.
El problema no era la deuda pública. Era grandes tsunamis de dinero caliente en los mercados de capital privado. Cuando la ola se precipitó, dejó una sequía de crédito.
Pero Geithner, por su influencia en el Fondo Monetario Internacional, impuso la misma cura que el Fondo Monetario Internacional había impuesto a América Latina y México. Era la cura incorrecta. De hecho, esto sólo agravó el problema.
Keating siguió: "El gobierno de Suharto había conseguido 21 años de crecimiento compuesto del 7 por ciento. Hace falta un tonto gigantesco para estropear esto. Pero el Fondo Monetario Internacional lo estropeó. El resultado final fue la caída más grande en el PIB en el todo el siglo 20. Ese honor dudoso fue a Indonesia. Y, por supuesto, Soeharto perdió el poder."
¿Quién era exactamente "el tonto gigantesco"? Era, obviamente, el hombre que escribió el programa, Geithner, aunque Keating esté dispuesto a poner al entonces director general del Fondo Monetario Internacional, el francés Michel Camdessus, en la misma categoría.
Peor aún, Keating arguyó, el juicio erróneo de Geithner había causado un daño mortal a la credibilidad del Fondo Monetario Internacional, con consecuencias geoeconómicas sísmicas… China, en particular, sacó conclusiones … Decidió que nunca se permitiría depender del Fondo Monetario Internacional, o de los EE.UU, o de occidente en general para su solvencia internacional. En cambio, construiría el “fondo para la guerra” [war chest, e alusión al presupuesto dedicado a una campaña militar en tiempos antiguos] más grande que el mundo hubiese visto jamás. …
"Estas reservas son tan grandes, 2 billones de dólares, que equivalen a $US2.000 por cada chino, y si se considera que los ingresos medios de los chinos son de $US4.000 a $US5.000, es el 50 por ciento de sus ingresos anuales. Es algo enorme que un país en vías de desarrollo no gaste su riqueza en su propio desarrollo." …
En cuanto a la declaración New York Post de que Geithner fue el héroe que atrajo a aquellos asiáticos peleones al acuerdo con un rescate de $US200.000 millones, el hecho clave que se grabó en las mentes de las élites asiáticas es que los EE.UU hicieron oídos sordos a las peticiones de fondos. Washington no contribuyó un centavo de su propio dinero a ninguno de los paquetes de emergencia. Japón y Australia fueron las únicas naciones que hicieron préstamos a los tres de países asiáticos golpeados.
Keating continuó argumentado que, al asustar a los chinos y hacerles construir sus enormes reservas de moneda extranjera de $US2 billones, Geithner era responsable del creciente desequilibrio enorme en el sistema financiero mundial. Este desequilibrio, por su parte, según Keating, contribuyó a la crisis financiera global que ha devastado desde entonces la economía mundial.
China invirtió la mayor parte de sus reservas en mercados de deuda estadounidense. Keating otra vez: "Así que tenemos un reciclaje masivo de fondos en el sistema a cargo de la política monetaria [del antiguo presidente de la reserva federal de los EE.UU. Alan] Greenspan así que si usted es un avaro Dick Fuld [antiguo director del caído banco de inversión Lehman Brothers] o usted es un desesperado Charles Prince en Citibank, le están diciéndo que hay un suministro interminable del dinero con una tasa de interés baja y ninguna inflación. Y por supuesto el sistema se puso en marcha para gastarlo. Esta es la causa fundamental del problema – el desequilibrio es la causa fundamental."
Si la opinión de Keating sobre Geithner hubiera circulado en los EE.UU, los americanos no habrían estado tan sorprendidos y decepcionados por su nuevo Secretario del Tesoro. …
Mientras tanto, en el mundo real
El desempleo en febrero llega al 8.1%, con 650.000 desempleados más en el mes, la tasa más alta desde 1983. No, esto no es culpa de Obama. No sería justo achacárselo antes de seis meses.
El 53% de los estadounidenses creen que el país va a entrar en una depresión como la de los años 30, según una encuesta de Rasmussen Reports.
Y el resto del mundo, esperando para seguir la estela …







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