El pasado día 15 de abril se celebraron en Estados Unidos dos eventos vinculados a los impuestos:
- Es el Tax Day, la fecha en la que se entregan las declaraciones de impuestos sobre la renta al IRS (Internal Revenue Service, el organismo recaudador de impuestos de Estados Unidos).
- Fue, simbólicamente, la fecha elegida por ciudadanos particulares activistas conservadores, ayudados por los medios conservadores, y por los bloguistas y comentaristas conservadores, para convocar de forma nacional las Tea Parties, o Fiestas del Té, para protestar por la política económica del gobierno Obama, homenajeando a la Boston Tea Party que inició la Revolución Americana que dio lugar a la Guerra de Independencia.
Según Pajamas Media TV (recuerden que Pajamas Media es un agredador de blogs conservador), se han contado ya un total de más de 600.000 personas manifestándose espontáneamente. Según medios generalistas, y como cuenta Michelle Malkin, como mínimo han sido 250.000 –lo que para Michelle es suficiente para aplicar el “algoritmo liberal” de “seis cifras = un millón” y decir que ha sido la “Marcha del Millón de Contribuyentes”).
Este evento ha sido tratado como ustedes se imaginan por los medios rendidos al obamismo. De no informar sobre ellos, se pasó a informar con el sorprendente marco de los reporteros in situ haciendo burla de los manifestantes, y se pasó directamente al insulto en varios programas televisivos. La actriz y activista liberal Janeane Garolafo, animada por el presentador Keith Olbermann,(via HotAir), en el programa de este último en la MSNBC, dijo lo siguiente (tomo la cita de NewsBusters). [Aclaración: “teabag” quiere decir “bolsa de té”, pero el verbo “to teabag” se refiere a una práctica sexual consistente dar caricias con el escroto. En un alarde de ingenio, los críticos con las manifestaciones han dicho que los manifestantes estaban “teabagging”, es decir, actuando según el verbo “to teabag”. Allá ustedes con la conclusión]:
JANEANE GAROFALO: Seamos muy honestos sobre de qué va esto. No es sobre atacar a los demócratas, no es sobre los impuestos, no tienen ni idea sobre qué fue la Boston Tea Party, no saben nada de historia en absoluto. Esto es sobre el odio hacia un hombre negro en la Casa Blanca. Esto es racismo puro y duro. Es solamente un manojo de paletos blancos “teabagging”. Y no hay ningún eufemismo para esto. Y sabe, se le puede decir a este tipo de derechistas cualquier cosa y se lo creerán, excepto la verdad. SE les dice la verdad y ellos se hacen – parece como enseñarle el fuego al monstruo de Frankenstein. Se vuelven confusos, y enojados y muy inestables … Porque su cerebro límbico, hemos hablado de esto antes, el cerebro límbico dentro de un derechista o un republicano o un conservador o un activista promedio a favor del poder blanco, el cerebro límbico es mucho más grande en su espacio craneal que en una persona razonable, y esto lo empuja contra el lóbulo frontal. Entonces sus sinapsis fallan. … Estamos tratando con un problema neurológico. … Esto es un – es algo casi patológico o elevado a una filosofía o estilo de vida. Y otra vez, esto tiene que ver con racismo. Podría ser por cualquier cuestión, cualquier puerto en la tormenta. Estos tipos odian que un tipo negro esté en la Casa Blanca. Pero ellos atacan a los inmigrantes, ellos fingen que es sobre impuestos y sobre bolsas de té, y como dije, la mayor parte de ellos probablemente no podrían decir ni una sola cosa sobre “impuestos sin representación”, la Boston Tea Pary, el imperialismo británico, cualquier otra lección de historia tiene que sea. Pero esta gente, todos son blancos en su mayor parte, a menos que haya algunas personas con síndrome de Estocolmo allí. … La verdad es que a la cadena Fox News le encanta instigar este antiintelectualismo porque esto es su pan con mantequilla. Si usted tiene un electorado inteligente, Fox News se va por el desagüe, muy, muy rápido. …Han estado haciéndolo durante años, por eso Roger Ailes y Rupert Murdoch comenzaron esta empresa, para desinformar y embrutecer y mantener callado a un cierto segmento del electorado. Pero lo que realmente, yo no sabía es que quedaban tantos racistas. Yo no sabía esto. Yo – sabe, porque como he dicho, las exageraciones republicanas y el movimiento conservador se han cristalizado ahora en el movimiento [supremacista] de poder blanco.
Este discurso suena mucho. Los conservadores tienen “anomalías neurológicas”, son ignorantes, están sometidos a unos medios que los embrutecen, son además todos blancos, y, por supuesto, racistas o con “síndrome de Estocolmo”. Les aseguro que los medios conservadores (Fox News a la cabeza) son también bastante agresivos con sus contrincantes, pero pocas veces he escuchado o leído algo que resuma tan bien los argumentos de la Corrección Política extrema.
Ciertamente, la cadena Fox News fue la única que informó positivamente sobre estas manifestaciones, desde luego animando sin duda a la gente a acudir a ellas. Si Garolafo tiene razón, las cosas son mucho peores de lo que ella dice. Vean los ratings de las cadenas de noticias en sus diferentes informativos el día 15 de abril (según The Scoreborad de Mediabistro):
FNC es Fox News. Ya ven: en todos los horarios sus noticieros son como mínimo el doble de los de la CNN, y en ocasiones casi el doble que la CNN y la MSNBC combinados.
A mí, particularmente, estos sucesos de manifestarse contra la política económica del gobierno, y más a tan pocas semanas de las elecciones, más me parecen un berrinche de los conservadores fiscales que otra cosa. Además, dan pie a que los liberales tachen a estos actos de “extremismo” y los equiparen con los extremistas de izquierdas antisistema tan jaleados cuando se manifiestan contra el G-20, contra el Fondo Monetario Internacional, contra la Globalización … La diferencia es que estos manifestantes “conservadores” no han causado destrozos. Pero es una insinuación poco disimulada de que en algunos momentos es posible el “gobierno de la masa”, y eso no es lo que más me gusta. Por supuesto, los comentarios de Garolafo son una magnífica evidencia de que el manejar conceptos no es sinónimo de inteligencia, y de que en Estados Unidos va a pasar pronto como en España: no va a caber un tonto más.
Lo cierto es que hay mucha gente enfadada en Estados Unidos con el Presidente Obama. No harían que cambiase el resultado electoral, pero son muchos. Porque, además de lo que suponen las acciones de “expolio intergeneracional” que generan deuda que pagarán los hijos de los actuales contribuyentes, éstos ya ven caer sobre ellos una subida de impuestos que en campaña electoral el Presidente Obama negó que fuese a ocurrir. Voy a dedicar algunas entradas a este asunto.
La propaganda del presupuesto
El gobierno de Obama proclama que:
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Su presupuesto en el futuro reduce el déficit a la mitad (eso sí, después de aumentarlo muy por encima del nivel histórico)
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Elimina 2 billones de dólares de la deuda pública (considerando las estimaciones a 10 años)
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No sube ningún impuesto a nadie que gane menos de 250.000 dólares anuales
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Rebaja impuestos al 95% de los contribuyentes trabajadores
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Es más honesto que el de su antecesor, porque incluye los costes de la Guerra de Iraq y de Afganistán en el cómputo del presupuesto y presenta proyecciones a 10 años
Permítanme un razonamiento básico sobre este último punto. Es verdad que la administración Bush se negó repetidamente a incluir el coste de las guerras en Iraq y Afganistán como gasto corriente, y por tanto a incluirlo en el presupuesto, lo cual hacía que el gasto federal total hubiese que calcularlo sumando al presupuesto federal el gasto de las guerras. ¿Es más honesto incluirlo todo junto? Si el gobierno Bush ocultase los costes de la guerra, sí, sería más honesto. Pero Bush no lo hacía. Bastaba con sumar esos costes conocidos también para saber el gasto total federal. El gobierno Bush evitaba esta inclusión por dos motivos fundamentales: para poder convencer (con escaso éxito) a los conservadores fiscales que el gastos habitual corriente seguía estando controlado, y para seguir circuitos de aprobación diferentes que le diesen mayor discrecionalidad. Excepto por esta parte de diferente aprobación, no veo que sea más honesto incluir el coste en el presupuesto habitual. Por una sola cosa: estas guerras terminarán algún día, en cuyo momento desaparecerá ese coste. Y Obama entonces podrá decir que ha reducido el presupuesto federal en una cantidad X. Y será falso: no habrá reducido el coste de “gobernar” los Estados Unidos. Habrá reducido el coste extra que suponen las guerras extranjeras de los Estados Unidos.
Y sobre lo de ofrecer proyecciones a 10 años, pues qué quieren que les diga: hacer proyecciones a 3 años ya es difícil, a 5 (lo que hacía Bush) es un ejercicio de buenas intenciones, y a 10 … es un ejercicio de publicidad. No vale para nada.
Volviendo al presupuesto: ¿son todos estos puntos que cita la Administración Obama cierto, y lo que es más, el presupuesto es realizable bajo estas premisas? La respuesta a ambas es que no. O, siendo justos, muy difícilmente.
El déficit y la deuda, ¿se reducen realmente?
Tengamos en cuenta dos cosas para empezar: este megapresupuesto de los demócratas no incluye todavía las grandes partidas que resultarán de la reforma de la sanidad que pretende el Presidente Obama, y del incremento de gastos de la Seguridad Social (pensiones y seguros de desempleos) previsibles por la crisis.
Es cierto que Obama ha heredado un importante déficit de Bush 43. Para ver lo que supone su presupuesto, lo mejor es comparar qué costes añade sobre el presupuesto que llamaremos “Presupuesto Base”, el equivalente al que teníamos en el año 2008.
El presupuesto acumulado por el Presupuesto Obama desde 2010 a 2019 según la CBO es de 9.270 millones de dólares. Un presupuesto que no hiciese ningún cambio sobre el anterior proporcionaría un déficit según la CBO de 4.829 millones. A esto hay que añadir 177 millones que incrementa el presupuesto Obama de 2009 el presupuesto de ese año que ya existía. A esto a su vez hay que añadir el gasto que en 2009-2019 suponen otros añadidos como el Plan de Estímulo, que en total son 1.462 millones más. De esta forma, lo que el Presidente Obama ha añadido en gasto con casi 6.5 billones de dólares. Repito: desde su toma de posesión hasta el año fiscal 2019 Obama añade 6.5 billones de dólares más de gasto.
Este análisis lo ha hecho Michael J. Boskin (es asesor económico de Bush 41) el 3 de abril en el Wall Street Journal. En unan sencilla tabla, ésos son los números:
¿Qué dice Boskin en detalle?
Es mucho más exacto describir el presupuesto de Sr. Obama como la casi triplicación del déficit. Añade $6,5 billones a la deuda pública, y deja a los futuros contribuyentes estadounidenses (muchos de los cuales ganarán mucho menos de 250.000$) el pago de la factura. …
La afirmación de reducción del déficit a la mitad compara el inmenso déficit de este año (en su mayor parte heredado) al déficit proyectado para el año fiscal 2013, el último de su mandato actual. Mientras que es técnicamente correcto decir que el déficit sería menos de la mitad del nivel enorme de este año, un presupuesto sin cambios [es decir, seguir con el mismo presupuesto que en 2008 sin gastos adicionales] lo reduciría en el 84 %. Comparado con el presupuesto sin cambios, el déficit del Sr. Obama es más de dos veces y media más grande en el año 2013 fiscal. Sólo su incremento al déficit presupuestario, $459 mil millones, es más grande que cualquier déficit en la historia nacional. Y se supone que el déficit 2013 es después de que tras varios años de recuperación económica, se están devolviendo los fondos de los rescates financieros de emergencia, y que estamos fuera de Iraq.
Con esto quedan rebatidas las dos primeras características del Presupuesto: ni rebaja el déficit a la mitad sobre lo que hay hoy, ni reduce en 2 billones la deuda. O sí, según se mire: es decir, sí, si se acepta que la referencia no es “hoy” sino “el máximo jamás visto que Obama va a alcanzar”. Es la famosa neolengua de Orwell llevada a la práctica.
¿Y qué hay de la rebaja prevista de impuestos al 95% de los trabajadores?
Como cada dólar de déficit adicional debe ser respaldado por un dólar adicional de impuestos futuros, simplemente considerando estos números de $6.5 billones de incremento de deuda, tenemos un agujero fiscal de $6.5 billones de dólares.
Bajo el plan de Obama, aquellos que pagan impuestos pasarían de ser aproximadamente el 68% de los americanos (en 2006 el 32% quedaba exento de pagar impuestos, según los datos más recientes del IRS, y presentados aquí por The Tax Foundation) a se ser solamente poco más del 50% (se estima que casi un 50% de americanos dejará de pagar impuestos bajo este plan), y si se repartiese de forma igual entre estos contribuyentes, cada familia tiene que pagar en 10 años 163.000 dólares más a valores constantes. Boskin ha hecho el cálculo con intereses: 200.000 dólares si hay que pagarlos en una sola vez dentro de 10 años, o 26.000 dólares anuales si se pagasen cada año. Dice Boskin:
Podemos conseguir una idea general sobre quién probablemente lo pagará distribuyendo estos $6,5 billones de futuros impuestos según la distribución más reciente de cargas de impuesto sobre la renta. Sabemos el 1% o el 5 % de contribuyentes de ingresos más altos paga partes inmensamente desproporcionadas de impuestos, y partes mucho más grandes que sus partes de ingresos. Pero también resulta que la deuda adicional masiva de Sr. Obama implica una subida de impuestos, de ser pagada hoy, de más de 100.000$ para la gente con ingresos de 150.000$, muy por debajo del límite de subidas fiscales de Sr. Obama de 250.000$ (más de 130.000$ en diez años y más de 16.000$ por año de ser pagados anualmente durante los diez años siguientes). En otras palabras, una pareja de mediana edad con dos carreras en Nueva York o California podría verse con una futura factura fiscal tan grande como su hipoteca. …
Lo que es no sólo inquietante sino peligroso son los crecientes déficits de billones de dólares en los años últimos del presupuesto Obama. Estos déficits son tan grandes para una nación próspera en tiempo de paz … que harían que la carga de deuda se eleve hacia niveles de república bananera. Esta es la receta para un lastre permanente para el crecimiento y una presión seria sobre el Sistema de Reserva Federal para generar inflación, y no para la nueva era de prosperidad creciente que el Sr. Obama y sus consejeros prevén.
Hay algo más que falla en las previsiones de Obama: sí tendrá que subir los impuestos a más del 1%-5% de los contribuyentes. Los que ganan más de 250.000 dólares no pueden sostener estos déficits. Les contaré por qué en una próxima entrada, pero les adelanto: ¿saben qué representa el 19.5% del PIB de los Estados Unidos? …






2 Respuestas a “Transición de Obama: política económica (II). Impuestos, promesa incumplida de Obama.”