El pasado 3 de junio, Michael Reagan acudió a Alaska a dar una conferencia. Michael es el hijo adoptivo de Ronald, es un conservador defensor de la memoria y los principios de su padre, y es uno de los estrategas del Partido Republicano. En Anchorage, dio un discurso titulado “¿Qué haría Ronald Reagan hoy"?”.
Para presentarlo a la audiencia, quién mejor que Sarah Palin, a la que Michael Reagan admira y defiende. Palin hizo dio un pequeño discurso para dos audiencias: los conservadores de todo el país, y los habitantes de Alaska. Se nota claramente en el discurso cuándo pasa de mensajes para uno u otro grupo.
El discurso es bueno. No tiene la oratoria sublime de los discursos de Obama, y a cambio tiene mucho más compromiso y contenido con ideas claras, por lo que, lógicamente, apela a un público más reducido: hay personas que no pueden estar de acuerdo con cosas que Palin dice, porque, como ella misma dice, “a la porra la corrección política”. Sin embargo, cualquier discurso de Obama puede ser bien recibido por todo el mundo, porque no dice gran cosa.
Prueba de que el discurso es bueno es que entre la audiencia estaban antipalinistas de Alaska que en seguida lo ridiculizaron, y, más importante prueba aún, que el portal más visto sobre política en Estados Unidos, el fantástico – pero, ¡ay!, muy pro Demócrata- Huffington Post publicó un artículo acusando a Palin de plagiar en su discurso un artículo de Newt Gingrich. La noticia se extendió a la velocidad de los protagonistas de los dibujos animados de Coyote y Correcaminos, y muchísimos blogs, y varios medios, incluido el Anchorage Daily News, publicaron noticias informando de que Palin había plagiado a Gingrich.
La cosa es tan escandalosa, por ser falsa, que de forma inmediata, como recogían en Conservatives4Palin, el Huffington Post rectificó, y sustituyó el verbo “plagiar” por “robas citas de” (“lift”, en inglés, mucho menos acusatorio que “plagiarize”). Y la cosa es escandalosa porque Palin cita textualmente en su discurso varias veces (hasta cinco, cuento yo) a Gingrich como el autor de un artículo “reciente” sobre Reagan.
No tan reciente, es de 2005. El artículo en cuestión se titula “Republicans Need to Relearn Lessons of the Reagan Revolution”, “Los Republicanoos deben volver a aprender las lecciones de la Revolución Reagan”. Es muy cortito. Apenas 749 palabras. El discurso de Palin tiene 2658, casi cuatro veces más. Hay que tener mucha cara para decir que Palin plagia a Gingrich, cuando lo cita continuamente como referente de su discurso.
El discurso
Primero, véanlo en vídeo:
Si quieren descargárselo para escucharlo, aquí tienen el audio, gentileza de The Alaska Report.
No puedo más que decir que Palin está haciendo lentamente, y sobre todo desde el fin de la sesión legislativa, lo que correctamente debe hacer para desarrollar su perfil nacional y presentarse de forma seria como una candidata con posibilidades. Sigo deseando que en 2016, pero este tipo de discursos parecen indicar que ella tiene más prisa. A menos que Obama se estrelle, Palin corre el riesgo de agotarse demasiado pronto. Confío en su sentido común para decidir qué hacer con su carrera política.
El discurso, como les decía, es bueno, y abunda en esa estrategia de presentar a la verdadera Palin, y no a la que los medios han presentado hasta ahora, a la nación americana. Es un discurso serio, con muchos mensajes claros y conservadores sobre todo fiscales, con pocas –o ninguna- menciones a los principios morales o éticos, muy en la línea de Reagan, que fundamentalmente hablaba de política exterior y economía. ¿Recuerdan ustedes a Reagan por su posición sobre el aborto? ¿O por sus declaraciones sobre Dios? ¿O sobre los homosexuales? Pero seguro que nadie duda de qué opiniones tendría. Pues Palin está en este discurso en esa misma línea: pragmatismo conservador en el gobierno, ejemplo en la vida personal.
A pesar del intento de sus adversarios, y de los medios, de presentarla como un nuevo Dan Quayle, Palin está demostrando con este tipo de intervenciones que tiene bastante más profundidad intelectual que la que le atribuyen.
Para comprobarlo, léanlo a continuación. La traducción es mía, y les aseguro que la retorcida sintaxis de esta mujer me lo ha puesto difícil. He resaltado en cursiva subrayada las frases del artículo original de Gingrich y Shirley, para que vean el nivel de “plagio”.
Estoy muy, muy emocionada de estar aquí esta noche.
Tenemos a un invitado imponente, un invitado que tiene un impacto muy positivo en nuestra cultura. Le necesitamos para seguir siendo valientes y contamos con Michael Reagan para ayudar a educar a América.
Quiero dar la bienvenida esta noche a nuestro buen Vice-Gobernador Sean Parnell, a quien no puedo ver, pero sé que está aquí. (aplausos). Mi hermano Chuck Heath está aquí, y el Primer Ciudadano de Alaska, mi marido Todd Palin, están aquí en alguna parte. (aplausos).
Así que tengo el honor de hablar con ustedes un poco antes de que les presente a Michael Reagan, y lo que quiero hacer al presentar a Michael es seguir animándole a seguir siendo valiente y a llamar a las cosas por su nombre, y a la porra la corrección política a la que algunos esperarían que se adhiriese.
Queremos que sea valiente. Necesitamos que sea valiente.
Sr. Reagan, necesitamos que su voz sea alta y clara, y le apreciamos. Él no huye de las cuestiones difíciles y eso está muy bien. Él nunca deja que nadie le diga que se siente y que se calle, y yo desearía, Alaska, que nuestra voz también se escuche por toda la nación. Tengo ganas de escuchar a Michael Reagan esta noche porque América debe aprender de él, de su sobresaliente padre, y de su sobresaliente presidencia.
En primer lugar, pienso lo que vamos a aprender esta noche de Michael es que las ideas de Ronald Reagan eran las ideas correctas, y todo lo que tenemos que hacer mirar hacia atrás a su historial, su historial económico y su historial de seguridad nacional para saber que sus ideas eran correctas. Era el conservadurismo del sentido común. Era correcto entonces. Es correcto ahora.
Recientemente, Newt Gingrich ha escrito un buen artículo sobre Reagan. Él decía, en relación a su padre, Michael, decía que “Tenemos que aprender de su ejemplo que el coraje y la persistencia son las claves del éxito histórico”, y con el ejemplo de Reagan, los políticos del D.C. que tienen el poder en nuestro país deberían “confiar en el buen sentido del pueblo americano” y abandonar su alianza con “los burócratas firmemente arraigados y los autoproclamados intelectuales de la elite, y los lobistas satisfechos que dominan Washington”, y los medios liberales que imponen su voluntad a Washington, defendiendo el status quo, el que todo siga como de costumbre. No es bueno para nuestro país.
Pero, tenemos que recordar primero que “Ronald Reagan nunca ganó en una discusión en Washington”. Ganó en las discusiones dirigiéndose al pueblo americano: aquellos de nosotros muy orgulloso de ser americanos, y dispuestos a reconocer que no, que no somos una nación perfecta, pero nunca, nunca tenemos que pedir perdón por estar orgullosos de nuestro país. (aplausos)
Ronald Reagan habló con nosotros entonces y llegó a nuestros corazones, y “ahí fue donde él ganó en las discusiones”. Y luego, esto es la parte buena, nosotros, “el pueblo americano, a través de él, impusimos nuestra voluntad a Washington”, y es así como se supone que debe de ser.
Se supone que nuestro gobierno trabaja para nosotros, no que nosotros debamos trabajar para nuestro gobierno. Es nuestra voluntad la que debe serle impuesta a ellos. (aplausos)
Él capturó nuestros corazones para poder llevar a cabo el cambio positivo mediante lo que hizo. Se concentró en nuestros hijos, en nuestros niños, en su futuro, en el futuro de América. Y cuando luchó contra el socialismo y cualquier clase de tiranía que sabía que nos arruinaría, se mantuvo firme en la fe de que el marco por el que creía en el cambio positivo para nuestros hijos era la libertad.
La de cosas que hoy algunos en Washington harían para quitarnos nuestras libertades. Es absolutamente asombroso, y haríamos muy bien en mirar atrás a aquellos años de Reagan mientras defendía la causa de la libertad y además la ponía en práctica como presidente – alegremente, continuamente y sin disculparse por ello.
Reagan sabía que el cambio, el verdadero cambio requiere una reorganización radical y tal vez enfrentarse a los intereses firmemente arraigados que frustran la voluntad del pueblo al no hacer caso de nuestras preocupaciones sobre futuros peligros, causados por defender de forma miope y egoísta el hacer crecer el gobierno y profundizar más en la deuda, y por quitarles derechos a los individuos y a los estados y por obstaculizar las oportunidades de desarrollar responsablemente nuestros recursos, y por mimar a aquellos que desearían dañar a América y sus aliados.
Sobre esto había escrito Newt en este artículo. También escribió, recuerden, qué refrescante fue ver cómo Reagan trató entonces con la problemática Unión Soviética, con su franqueza escandalosa, que los americanos amaban, y elogiaban y merecían. ¿Recuerdan esto, su visión de la Guerra fría? “Nosotros ganamos, ellos pierden”.
Y sobre la distensión, hablando de distensión, usó tres palabras – “Imperio del mal.” Lo llamó tal y como él lo veía, y por qué hoy, me pregunto, por qué hoy sentimos que tenemos que andar con rodeos con nuestros enemigos problemáticos, por ejemplo con los terroristas que todavía desean matar a americanos y destruir a nuestros aliados. Ellos no han cambiado de tono. Los terroristas todavía están decididos a ir contra nosotros, y están dispuestos a destruir Israel, y contra nuestras libertades, contra nuestra seguridad, y yo tengo a un hijo que lucha allí por nuestro país y por la libertad de nuestro país ahora mismo. Estamos en guerra allí para no estar en guerra aquí, ¡y más vale que nuestra misión sigua siendo que “nosotros ganamos, ellos pierden”! (aplausos)
Bien, sobre economía, recuerden que Reagan solía recordarnos que América se basaba en la libertad y la libre empresa, la ética de recompensar el esfuerzo. Algunos en Washington abordarían nuestros males económicos de formas que desafían radicalmente [los conceptos de] Economía de Primer Curso, y huyen ante los principios que proporcionan a los americanos trabajadores las oportunidades de tener éxito o fracasar según su propia decisión. Esos son los principios que enseñamos a nuestros hijos y aplicamos en nuestros propios negocios y nuestros propios hogares para equilibrar nuestros presupuestos, y vivir dentro de nuestros medios y asegurar económicamente nuestro futuro, y esto le hace preguntarse a uno: ¿qué demonios están tratando de conseguir algunos en Washington con esto?
¿Desde cuándo puede un salir de una deuda pública enorme creando billones de dólares de nueva deuda? Es todo realmente tan retrógrado y sesgado que cuando se explica parte de esta nueva política económica parece una tontería absoluta. ¿Cómo pone uno a más americanos a trabajar si se desincentiva a la empresa con amenazas de tomar el control – o con rescates — ante decisiones que han tomado? ¿Y con subidas de impuestos? Esta es la única forma en que la nueva administración va a pagar el escandaloso crecimiento del poder del gobierno que se nos presenta – los nuevos impuestos son el único modo de pagar todo esto.
Todo ello empuja a que llevemos trabajo a países extranjeros y nos hace más dependientes de países que nos prestaron el dinero que tenemos que pedir para tratar de sostener esta nueva generosidad del gobierno que nuestros hijos … y los hijos de nuestros hijos … y los hijos de los hijos de nuestros hijos, van a tener que pagar. Somos unos egoístas al permitir que esto le pase al futuro de América. Alguien va a tener que ‘pagar el pato’. Y vemos nuestra balanza comercial nacional realmente tan dislocada que tenemos que emplear el Reaganismo o vamos a dejar de ser la nación más rica, más trabajadora, más sana y más generosa en la tierra a tener la balanza comercial negativa más alta de todo el mundo; y además está la erosión de oportunidades del libre mercado para construir y crear e innovar. Y el cambio realmente no sólo es económicamente absurdo, pero realmente, si se piensa en ello, es inmoral.
¿Recuerda alguien ‘la vida, la libertad, la búsqueda de felicidad?’ Porque el socialismo — cualquier clase de insinuación hacia el socialismo — quita libertades, y oportunidad y esperanza. Y luego realmente olvidamos que la vida, la libertad, la búsqueda de felicidad son derechos inherentes que Dios nos ha otorgado.
Quiero insistir en algo específico que sugiero: me refiero al paquete de estímulo. Los habitantes de Alaska me han escuchado hablar mucho de esto. Deben estarse preguntando “¿De qué va todo esto?”. El proceso, incluso de creación del paquete de estímulo, con la expectativa de que Congreso votase a favor sin saber siquiera los que había incluido. Los conservadores y republicanos del Congreso, vieron este plan de hacer crecer el gobierno cargado de deudas, gigantesco y votaron en contra. No les gustó. Advirtieron a los estados que había condiciones, muy muy grandes vinculadas a estos dólares.
Y había condiciones. Hay condiciones. Porque es inherente a los gastos federales. Es la naturaleza de la bestia. Por supuesto que hay condiciones. Así que se advirtió mucho a todos los estados de ello, “eh, a menos que su estado esté listo para olvidar la 10ª Enmienda [la que explica que los poderes que no se le otorguen explícitamente al gobierno federal o se prohíban explícitamente a los estados, los tienen los estados y el pueblo] y vaya a dar con mucho gusto más poder/control a un gobierno centralizado grande y a los políticos del DC que van a decirle qué hacer en su estado,” la advertencia era: las legislaturas deben tener cuidado con la tentación de los dólares del paquete de estímulo. No les gustó esto entonces. Pero entonces un grupo de cargos electos locales se opuso – estuvimos de acuerdo con ellos – y comenzamos a ver esa clase de comunicados de prensa jactándose del banquete que estos cientos de miles de millones dólares – casi un total de un billón de dólares – iban a traer a nuestros estados, de los montones de dinero — de dinero tomado a préstamo — que manarían en el estado.
Bueno, los estados comenzaron a ser más del estilo “Eh, se debería tomar el dinero. Si no se toma, otros estados van a gastarlo por nosotros.” Entonces, lo que esto hizo fue dar poder a quienes deciden sobre las finanzas del estado para decidir tomar el dinero de todos modos. Incluso si el público y algunos gobernadores tenían graves preocupaciones por el crecimiento del gobierno — porque va a hacer crecer el gobierno. Las legislaturas hicieron esto mediante resoluciones aceptando tomar el dinero y posteriormente mediante interpretaciones de las agencias federales sobre las reglas del compromiso — cómo aceptar y luego gastar dicho dinero — y esas reglas siguieron cambiando. Y se produjo mucha confusión.
Y seamos honestos, se hizo aparecer a los estados como realmente incompetentes – casi inmorales — si decidieran ser consecuentes y todavía dijeran “no” a aceptación parte de dichos fondos federales que no estimulan necesariamente la economía ni crean empleos en de sector privado – como se nos está diciendo. Son nuevos chorros burocráticos de crecimiento, a corto plazo, que crean expectativas. Las legislaturas acabaron decidiendo aceptar un dinero que contribuía más a una deuda pública mareante. Los diversos mensajes crearon confusión, y ahora frustración y “desencanto” con y desde nuestro propio gobierno. Y miren lo que pasó cuando, aquí en Alaska, en mi administración, veté una parte de los dólares del paquete estímulo — con grandes condiciones obvias exigidas por el gobierno, y rayos, algunos casi me echan de la ciudad.
Amigos, tenemos que ser conscientes de la creación de una población temerosa, y de legisladores temerosos a quienes se les hace creer que el Gran Gobierno es la respuesta para rescatar al sector privado, porque entonces el gobierno consigue entrar en él y controlarlo, y – recuerden mis palabras — me temo que después va a pasar esto: rescatar a continuación a los estados plagados de deuda. Entonces el gobierno consigue para entrar en ellos y controlar a la gente. Y miren qué pasa. Michael, tal vez usted quiera hablar de su estado, California. Veremos lo que pasa allí. Saben, por el amor de Dios uno tiene que preguntarse, dónde perdimos el norte.
Michael Reagan va a hablar de volver a encontrar el rumbo. Él sabe que sabemos en Alaska que América es la mayor nación en la tierra porque nuestra fundación es la libertad. En en Dios en quien confiamos, no en el Gran Gobierno en quien confiamos.
Y animo a Michael a seguir hablando. Y en cuanto a mí; ya me conocen … antes de que mis zapatos rojos Franco Sarto de tacón alto bajen del escenario se posen en el suelo, mis críticos van a estar cargados con munición para osos — y van a comenzar a disparar — porque me atreví a hablar. Pero ustedes, ustedes aquí esta noche, sé que entienden. Algunos, sin embargo, están investidos de poder por figuras nacionales, y por algunos en la prensa que quieren poner, no sólo a mí, sino a cualquiera que se atreva a levantar la voz, exactamente en su lugar, si uno se atreve a decir lo que piensa hoy día. Aquí en Alaska parece que esta ‘nueva normalidad,’ parece haber sido un poquito aceptada. Pero así sea. Pienso que hay cosas aquí que han cambiado muy drásticamente estos meses pasados, unos quieren prohibir a otros hablar. Ha sido mediante pleitos, mediante acusaciones de violación de ética, y manipulación en los medios.
A propósito, hoy, hemos ganado la 14ª acusación de violación de ética. Los habitantes de Alaska pueden apreciar esto. Ganamos la acusación en la me presento en la carrera Iron Dog, donde hace un frío que hiela, y llevo mi abrigo caliente de Artic Cat, y se presenta una acusación contra mí por llevar el logotipo en el abrigo. Pero ganamos, así que está bien.
Hay quienes quieren decirme, quieren decirles “Siéntese y cállese”. ¡No lo haremos! Simplemente no puedo, porque amo a mi estado, amo a mi país. Y los necesito, y necesitamos a Michael Reagan para seguir luchando por nuestra libertad para nuestro país. Y lo que nos están dando de comer hoy, parece, es una dieta continua de noticias selectivas, malinterpretadas. Así que necesitamos a los Reagans del mundo hoy para recordarnos la verdad.
Déjenme preguntarles por qué pasa esto, considerando la velocidad a la que el mundo gira, y acontecimientos que cambian mundiales ocurren por todo el mundo y afectan nuestras vidas, acontecimientos que cambian el mundo, miles de ellos cada día. ¿Por qué creen ustedes que las tres mismas grandes cadenas, supuestamente competidoras, que tienen prácticamente el mismo contenido de noticias cada noche, con prácticamente el mismo punto de vista exacto diseminado noche tras noche tras noche? Tenemos que hacernos esas preguntas. Así que me uno ustedes para hablar y hacer preguntas, y pasar a la acción.
Aquí en casa, en mi Alaska querida, simplemente digo, políticamente hablando, que si me muero, me muero. Sabré que he hablado, y hablaré. Para agradecer a personas como el Sr. Reagan, mientras honramos a su padre. Para animarles a ustedes también, Habitantes de Alaska, a hacer lo mismo, y no estar simplemente ahí sólo y salir adelante, sino levantarse y hablar y ser valiente y exigir que Washington sea prudente con nuestras finanzas públicas y priorice teniendo en cuenta la seguridad de América. Y olviden la corrección política que hace que uno esconda sus conversaciones y que se exprese palabras tan cautelosas que pierden el sentido, y de esta forma perdemos eficacia, y luego perderemos la esperanza porque comenzaremos a pensar que los políticos sólo están preocupados de sus valoraciones en las encuestas y de atraer contribuciones de campaña para su siguiente elección para que puedan aferrarse a algún título para algún cargo. No, recordémosles, a aquellos que elegimos, que esperamos que sean valientes, y que por lo tanto deben representar la voluntad del pueblo para defender nuestra Constitución y ganar nuestras guerras.
Y obviamente al no estar yo, diablos, ni muchos de nosotros aquí esta noche, estamos en ese centro político, financiero, académico, de la elite del poder. No estamos allí. Y es un tanto refrescante el estar fuera, a decir verdad. Yo soy sólo una madre. Soy una madre de colegio de Alaska orgullosa. Y amo a mi país, y estoy preocupada por el futuro de mis hijos, y el futuro de sus hijos. Porque me crié donde las cosas son difíciles, y uno tiene que ser más bien duro, con determinación obstinada a fin de sobrevivir a veces. Bien, no muchos de nosotros en Alaska tendemos simplemente a sentarnos y callarse, y agradezco a Michael Reagan por honrar a Alaska estando aquí esta noche, para seguir liderando una acción para una América mejor.
Escuchémoslo de Michael Reagan.







Sarah Palin atrae a las masas republicanas, como la mierda a las moscas…
¿Quizás querías decir como el socialismo a los asnos?
O como el alzahimer a los republicanos (verbygracia a Ronald Reagan)Ja-Ja-Ja-Jaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!
PD: Ya se murío o sigue vegetando, como en los años ’80.