L
a Directora de Comunicaciones de la Casa Blanca, Anita Dunn, ya lo advirtió durante el mes de agosto:
Hemos tomado la decisión básica de que teníamos que ser más agresivos tanto protegiendo nuestra posición como marcando nuestras diferencias quienes nos atacaban.
Para dejarlo más claro, fue tajante hace pocos días:
Están llevando a cabo una guerra contra Barack Obama y contra la Casa Blanca … Vamos a tratarles como trataríamos a un adversario.
Cuando la administración más poderosa del mundo se pone seria, sus adversarios deben temblar. ¿Están temblando pues, los terroristas islámicos? ¿Tiemblan Corea del Norte, Irán, Siria? ¿Tiembla Chávez?
No. Al hablar de “ellos” Anita Dunn se refiere a … la cadena de televisión Fox News.
Como Dunn decía en la misma intervención citada arriba,
No necesitamos fingir que es así como se comporta una organización de noticias.
La Fox es una cadena de tendencia conservadora, cuyos comentaristas en general apoyaron al Partido Republicano en las pasadas elecciones. Para sorpresa de muchos, es la cadena de información por cable que más audiencia tiene, a años luz de sus competidoras la ABC, NBC, CBS o CNN.
Es la única cadena cuyo posicionamiento editorial ha sido crítico con la Administración Obama desde el principio. La única. Y ha reforzado su audiencia incorporando en la parrilla a personajes tan ampulosos e histriónicos como Glenn Beck, proveniente de la radio, que está haciendo mucho daño a la imagen del Presidente Obama.
¿Qué hace la Administración ante la creciente impopularidad del presidente? Pues mantener su estrategia de campaña: defender la marca, volver a presentar el producto, y tratar de cambiar la percepción de los ciudadanos. Es decir: el éxito de la administración no depende de sus logros, sino de la ausencia de críticas. Es decir, recurre a la vieja frase de Bonaparte: “son más temibles cuatro periódicos hostiles que mil bayonetas”. Bonaparte podía cerrar y censurar periódicos. En los Estados Unidos esto no sería muy bien visto. Así que a los asesores de Obama se les ha ocurrido algo mejor: promover el ostracismo contra un medio de comunicación.
Declaraciones hostiles
Las relaciones entre ambas organizaciones, Casa Blanca y Fox News, ha sido mala. Y la primera no ha hecho nada para mejorar. Hace pocas semanas, Obama tuvo un maratón televisivo: apariciones en los programas de entrevistas del domingo por la mañana de cinco cadenas diferentes. Excepto una: Fox News. Chris Wallace, el presentador de la Fox que se quedó sin entrevista, dijo que esta Administración era “el mayor montón de llorones” con el que había tenido que tratar. Pero esto es la prensa y la libertad de opinión, señor Obama.
La guerra comenzó allá por el 30 de septiembre, cuando se materializan los ataques frontales de la Casa Blanca contra Fox News. En el blog oficial de la Presidencia, se incluye una entrada de “Factchecking”, es decir, de comprobación de datos o declaraciones, ese mismo día. Alude a las opiniones (que no información) que Glenn Beck, cuyo programa no es un programa de noticias, sino de comentario, en la cadena Fox da sobre la candidatura olímpica de Chicago. Opiniones que la Casa Blanca dice que contienen datos erróneos de forma intencionada para decir mentiras. No creo que todos los ejemplos sean de “errores intencionados”: el ejemplo que cita Beck de Vancouver como cuidad arruinada por las Olimpiadas no es una falsedad, es confundir Vancouver por Montreal.
El comienzo de la entrada es superior:
Anoche Fox News siguió ignorando los hechos en una tentativa de difamar los esfuerzos de la Administración por ganar las Olimpiadas para los Estados Unidos. En el pasado, recibir las Olimpiadas ha sido fuente de orgullo y unidad para el país, pero otra vez el programa de Glenn Beck en Fox News ha mostrado que nada es digno de respeto si puede usarse como parte de un ataque partidista para mejorar las posiciones.
Uau. Un blog oficial de la Casa Blanca llamando mentiroso no ya a un programa, sino a toda una cadena. Como se pueden imaginar, extrañó no poco a periodistas de todas las tendencias, aunque algunos aplaudiesen al autor del blog. ¿Qué hace la Administración dedicando tiempo a responder de forma oficial a una opinión de un medio de información?
Pues lo que hace es llevar a cabo la estrategia que definió Anita Dunn. Lo contaba así la revista Time el 8 de octubre:
Para el subdirector de comunicaciones, Dan Pfeiffer, los ataques más hiperbólicos contra la reforma de sanidad durante este verano, que a menudo están disfrazados como “discusión”, hicieron sonar la alarma. l"Cuando se está teniendo un debate sobre si se quiere o no matar a la abuela de la gente", explica, "las reglas de actuación normales no aplican"….
Toda crítica, tanto justa como engañosa, ha tenido un coste, frecuentemente hacer que la Casa Blanca se salga de su mensaje. Así que ha surgido una nueva estrategia de la Casa Blanca: en lugar de simplemente dar municiones a los periodistas para que "revisen los datos" de los muchos críticos de Obama, la Casa Blanca decidió convertirse en actor, emitiendo ataques mordaces contra los expertos, políticos y medios de comunicación que hacen lo que la Casa Blanca House cree que son afirmaciones que inducen a error o simplemente falsas … Obama … animó estos esfuerzos, diciendo a sus colaboradores que quería "poner [a los críticos] en evidencia." …
El general en esta guerra es Anita Dunn … se ha convertido en … un fuerte crítico de Fox News, dirigiendo el esfuerzo de la Administración de impedir que los cargos, incluido Obama, aparezcan en la cadena. "Es periodismo de opinión disfrazado de noticias", dice Dunn. …”Tenemos que ser más agresivos en vez de sentarnos y defendernos, porque van a decir cualquier cosa.
Las recuerdo que los medios, como la misma revista Time admite, han sido en su inmensa mayoría muy benévolos con la Administración Obama, y partidarios decididos del candidato Obama en las elecciones. Solo la Fox, muchos programas de radio, y algún periódico –muy pocos- son críticos con él. Y ya ven: la Administración considera tan importante y peligrosa la crítica, que se lanza a guerrear contra los escasitos que osan alzar la voz.
A los pocos días, Dunn volvió a la carga, declarando en la CNN:
No vamos a fingir que son una cadena de noticias como la CNN … Son el brazo del Partido Republicano.
[Dunn ha firmado con la Casa Blanca por corto plazo, y se espera que deje su puesto a fin de año. Hábilmente, está en la vanguardia de los ataques a la Fox. Cuando se vaya, la administración podrá distanciarse de su actuación si ésta resulta un fracaso].
El 14 de octubre, Robert Gibbs, Secretario de Prensa de la Casa Blanca, se une a los ataques. En un intercambio con Tommy Christopher, periodista freelance, Gibbs titubeó antes de decir que la Fox no emite noticias, sino mentiras.
TC: ¿Cómo responde a las críticas de que la postura actual de la Casa Blanca hacia Fox News constituye algún tipo de intimidación, o de restricción de expresión?
Robert Gibbs: (larga pausa) … Recibimos preguntas durante todo el día, siete días a la semana, sobre las políticas de la Casa Blanca, preguntas que ustedes quieren que respondamos, y nuestra meta es asegurar que tienen los hechos, que hagan su trabajo. Eso es lo que hacemos con todo el mundo.
TC: Bueno, en concreto, los comentarios de Anita Dunn sobre que la Fox no es una cadena de noticias de verdad …
Robert Gibbs: He visto muchas historias de esa cadena que he encontrado que no eran verdad. Creo que todos en esta sala han estado en el otro extremo de alguna conversación telefónica conmigo cuando he tenido problemas con sus historias. No creo que eso sea noticia.
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El 18 de octubre entran en liza los dos pesos pesados de los asesores de Obama. David Axelrod, asesor especial del Presidente y director de su campaña electoral y por tanto artífice de su éxito, declara:
El Sr. [Rupert] Murdoch tiene talento para hacer dinero, y entiendo que su programación está dirigida a hacer dinero. El único argumento que [la directora de comunicaciones de la Casa Blanca] Anita [Dunn] estaba haciendo es que no son realmente una emisora de noticias, simplemente al mirarla – no son sólo sus comentarios, sino muchos de sus programas informativos.
Realmente no dan noticias – fuerzan un punto de vista. Y lo más grande es que otras emisoras de noticias como la suya no deberían tratarles de tales, y nosotros no vamos a tratarles de tales. Vamos a aparecer en sus programas. Vamos a participar, pero entendiendo que representan un punto de vista.
Y el jefe de gabinete Rahm Emanuel se unió también desde la CNN:
"No es tanto un conflicto con Fox News … No es una organización de noticias en tanto en cuanto tiene un punto de vista. Y eso es una diferente. Y lo más importante es evitar que la CNN u otras cadenas en el mundo básicamente se dejen llevar a hacerse seguidoras de Fox, como si lo que estuviesen tratando de hacer fuese una organización de noticias legítima
Jake Tapper (corresponsal de la ABC) vuelve a la carga con Gibbs el 20 de octubre:
Tapper: No se nos escapa a nadie que la Casa Blanca ha decidido, en las últimas semanas, declarar que una de nuestras organizaciones hermanas "no es una organización de noticias" y decirnos al resto que no los tratemos como una organización de noticias. ¿Puede explicar por qué es apropiado que la Casa Blanca decida que una organización de noticias no es tal?
Gibbs: Jake, ofrecemos, ofrecemos una opinión basada en parte de su cobertura y en la imparcialidad, la imparcialidad de esa cobertura.
Tapper: Pero esa es una declaración bastante radical, decir que no son "una organización de noticias." ¿En qué se diferencian de, por ejemplo –
Gibbs: La ABC –
Tapper: ABC. MSNBC. MSNBC. Univisión. Quiero decir,¿en qué se diferencian?
Gibbs: Usted y yo deberíamos verla algún rato sobre las 9 de esta noche. O las 5 de la tarde.
Tapper: No estoy hablando de sus programas de opinión o de los problemas que usted tenga con alguna de su información. Me refiero a decir que miles de personas que trabajan para una organización de medios de comunicación, no trabajan para una organización de "noticias" – ¿Por qué es apropiado que la Casa Blanca diga esto?
Gibbs: Esa es nuestra opinión.
Estupendo. Ahora es la Casa Blanca la que decide si un medio de comunicación dice la verdad o no.
¿Echan alguna declaración de menos? ¡Claro que sí! ¡La del líder supremo! Emitida el 22 de octubre, una entrevista de la MSNBC le permite responder a la pregunta sobre el conflicto con la Fox diciendo que
una cosa es comportarse como los programas de radio de opinión, otra es ser como una organización de noticias.
Pues ya lo tienen. En tres semanas, la guerra ha llegado hasta el mismísimo orquestador de la misma.
Por qué actúa la Casa Blanca así
Uno de los grandes fallos de la Administración Obama está siendo su incapacidad de pasar el mensaje de campaña al mensaje Presidencial. La carrera hasta la Casa Blanca de Barack Obama es un caso ejemplar de campaña publicitaria: se explora el mercado y se busca una necesidad a cubrir. Se elabora un producto: El Presidente de la Esperanza y el Cambio. Se crea una marca: Barack Obama. Y se transmite una percepción con un lema: Sí, podemos. Pero durante estos años, pocos en el entorno de Obama se han dedicado a pensar qué pasaría una vez llegasen a la Casa Blanca.
Y es aquí donde comienzan los problemas: no hay estrategias de gobierno, ni directrices, ni objetivos claros, ni un verdadero liderazgo. De ahí la ristra de cambios de opinión, retrasos en los nombramientos, desconcierto de sus partidarios, ira de sus oponentes, sorpresa de algunos países aliados, y una sensación de que el país navega con rumbo equivocado, compartida por la mayoría de los estadounidenses (un 61% en la última encuesta).
Todos los presidentes se han quejado de la prensa. Bush 43 fue absolutamente vilipendiado por muchos medios y muchos columnistas, escritores y opinadores. No llegó a igualar a Obama señalando a un medio y repitiendo constantemente los mismos mantras del exorcismo: “no son una organización de noticias”, “no hagan caso de sus noticias”.. Nixon, con su supuesta paranoia desatada durante el caso Watergate, echaba la culpa a la prensa de sus desgracias.
¿De verdad puede perder el tiempo la Casa Blanca en perseguir a un medio de comunicación que no le es afín? Solo se puede explicar si se acepta que la Casa Blanca se siente débil, y que va a mantener esa estrategia de campaña permanente, vendiendo una marca, en vez de ponerse manos a la obra.
Conclusión
No es una cuestión de si los críticos tienen razón o no: sin duda hay historias en las noticias que son exageradas, que fuerzan la verdad o incluso algunas que son mentiras. Sarah Palin tiene seguramente mucho que decir sobre esto, por su propia experiencia. Pero es que este no es el problema. Es una cuestión de libertad. Es una cuestión de la competencia de ideas. Se trata de tener que rendir cuentas a los votantes, incluso los que no votaron por usted, aceptando que un medio de comunicación puede no compartir el entusiasmo de mis seguidores. Se trata de una cuestión de fondo, o más bien la falta de fondo.
Porque la verdad es que lo que mucha gente llega a creer es que este gobierno tiene poco que enseñar a fin de demostrar que los críticos estaban equivocados. Cuando el Presidente, aclamado por la mayoría de los medios de comunicación, tanto en casa como en el extranjero como la respuesta a nuestras oraciones, dice: "Hay una cadena de televisión que está completamente dedicada a atacar a mi gobierno", descubrimos una verdad desagradable. Hemos comprado el producto, nos gustaba la marca, abrimos la cajita de colores, y la encontramos vacía. Esto no es lo que esperábamos. Los gobiernos fuertes y con objetivos claros no pierden el tiempo en atacar a los medios.
Si este ataque sin precedentes de la Casa Blanca contra los medios de comunicación críticos tiene éxito, el culto de la Presidencia se convertirá en la norma. Los ciudadanos estarán obligados a aceptar que los responsables del gobierno son líderes heroicos, sin una sola mella en la armadura. David Ben-Gurion creía que "la prueba de la democracia es la libertad de crítica." Ahora la prueba de la democracia parece ser la uniformidad informativa.






Ya lo dice mi madre: Obama cada dia se parece mas a Zapatero.
Tenemos una CNN en abierto en español. ¿Sera posible alguna vez un canal Fox en español? Que suerte tienen en EEUU con disponer de una canal tan combativo como ese.
Un Saludo.
Los progres son insaciables, no admiten ningún medio libre que ose criticarles. Tienen un concepto muy particular de la democracia y de la libertad de información. Y eso que practicamente lo controlan todo, ya que los medios y sus periodistas suelen ser de ideología progre/izquierdista. No admiten ninguna voz discrepante por pequeña que sea, son así. Y lo mismo pasa en EEUU que en España, tanto vale para este asunto el obamismo que el zapaterísmo.
Animo a la Fox en su lucha en solitario ante el obamismo axfisiante que impera allí. Ojalá tuvieramos en España un medio de la derecha tan fuerte y con tanto prestigio. Y con las ideas tan claras.