Llegando a final de año y al final del parto de la Reforma de la Sanidad, los fríos invernales me llevan a volver ahora al asunto de la energía, el calentamiento global, y demás maravillas apocalípticas postmodernas. Yo soy pesimistas, pero lo del fin del mundo provocado por la humanidad es de traca.
Para dar la bienvenida a la Fiesta Sobre el Cambio Climático en Copenhague, el Washington Post, ese diario tan poco prestigioso que publica los escritos de cualquier lunático que se presente, ha tenido a bien presentar en su edición de hoy un artículo de opinión de Sarah Palin sobre el cambio climático y cómo luchar contra él. Han leído correctamente: Washington Post – Artículo de Opinión – Sarah Palin. Esta mujer debería haber recibido el tomatazo que un iluminado le lanzó recientemente, con tan buena puntería que acertó en un oficial de policía, porque iba a ser la única satisfacción que van a obtener los antipalinistas: la Gobernadora se empeña en desmentir que sea una troglodita que no sabe leer ni escribir.
A ver cuántos de los que están criticando este artículo consiguen que les publiquen en el Washington Post.
He aquí el artículo, con mi traducción y mis negritas. Los vínculos son originales de Palin.
La Ciencia Política de Copenhague
Por Sarah Palin
Miércoles, 9 de diciembre 2009Con la publicación de los perjudiciales e-mails de un centro de investigación del clima en Gran Bretaña, el movimiento ecologista radica parece enfrentarse a un punto de inflexión. La revelación de las deplorables acciones por parte de los llamados expertos en cambio climático permite que el público estadounidense finalmente comprenda las preocupaciones que muchos de nosotros hemos expresado sobre esta cuestión.
El "Clima-gate", como han pasado a llamarse los e-mails y otros documentos de la Unidad de Investigaciones Climáticas [Climate Research Unit – CRU] de la Universidad de East Anglia, saca a la luz un círculo científico altamente politizado – el mismo círculo cuyo trabajo subyace en los esfuerzos de la conferencia sobre el cambio climático de Copenhague . Las políticas dirigidas por un programa ideológico impulsadas en Copenhague no van a cambiar el clima, pero van a cambiar nuestra economía para peor.
Los correos electrónicos revelan que principales "expertos" del clima deliberadamente destruyeron registros, manipularon los datos para "ocultar la caída" de las temperaturas globales, y trataron de silenciar a sus críticos, evitando que publicasen en revistas científicas sometidas a escrutinio por sus pares. Es más, los documentos muestran que no había un consenso real, incluso entre la gente de la CRU. Algunos científicos tenían serias dudas sobre la exactitud de las estimaciones de temperaturas de hace siglos, estimaciones utilizadas para respaldar las afirmaciones de que las temperaturas más recientes están aumentando a un ritmo alarmante.
Este escándalo evidentemente pone en cuestión las propuestas que se están impulsando en Copenhague. Siempre he creído que las políticas de actuación deben basarse en la ciencia, no en la ideología política. Como gobernadora de Alaska, me posicioné contra la ciencia politizada cuando demandé al gobierno federal por su decisión de incluir al oso polar en la lista de especies en peligro de extinción a pesar de que la población de osos polares se había más que duplicado. Fui vapuleada por mis acciones a nivel nacional a manos de los ecologistas radicales, pero mantuve mi opinión de que añadir una especie sana a la lista en peligro de extinción bajo el pretexto de "los impactos del cambio climático" era un abuso de la Ley de Especies en Peligro de Extinción. Esto habría dañado irreversiblemente a la economía tanto de Alaska como de la nación, además de reducir las oportunidades de desarrollo responsable.
Nuestros representantes en Copenhague deben recordar que la formulación de políticas respetuosas del medio ambiente debe balancear los costes reales y los beneficios – no perseguir el desarrollo de un programa ideológico. Eso no quiere decir que niegue la realidad de algunos cambios en el clima – lejos de eso. Vi el impacto de los cambios climáticos de primera mano, mientras ejercía como gobernadora de nuestro único estado Ártico. Fui uno de los primeros gobernadores en crear un subgabinete para ocuparse específicamente de la cuestión y recomendar políticas de sentido común para responder a la erosión costera, al derretimiento de los hielos perpetuos, y a la desaparición del hielo marino, que afectan a las comunidades y a la infraestructura de Alaska.
Pero si bien reconocemos la existencia de estas tendencias naturales, cíclicas del medio ambiente, no podemos decir con certeza que las actividades humanas causen los cambios climáticos. Podemos decir, sin embargo, que los beneficios potenciales de las políticas de de reducción de emisiones propuestas son muy inferiores a sus costes económicos. Y esos costes son reales. A diferencia de las propuestas que China y la India ofrecieron antes de Copenhague – que en realidad les permiten aumentar sus emisiones – la propuesta del presidente Obama pide recortes importantes en nuestras propias emisiones de CO2 a largo plazo. Cumplir con estos objetivos requiere que el Congreso apruebe sus planes de “límites de emisiones e impuestos” [cap and tax], lo que resultará en la pérdida de empleos y mayores costes de la energía (como Obama admitió durante la campaña). Eso no es exactamente lo que la mayoría de los estadounidenses desean en estos días. Y mientras la oposición pública sigue deteniendo la legislación de “límites de emisiones e impuestos” del Congreso, los burócratas de la Agencia de Protección Medioambiental tienen planes para regular las emisiones de CO2 ellos mismos, acabando con todo el pueblo estadounidense.
De hecho, nosotros no somos la única nación cuyo pueblo se están cuestionando los planteamientos del cambio climático. En la Unión Europea, los precios de la energía se dispararon después de que comenzase su programa de “límites de emisiones e impuestos”. a tope y el programa de impuestos. Mientras tanto, el Parlamento de Australia recientemente derrotó una propuesta de ley de “límites de emisiones e impuestos”. Sin duda, otras naciones seguirán su ejemplo, especialmente según el escándalo de los e-mail sobre el clima continúa desarrollándose.
En su discurso inaugural, el presidente Obama declaró su intención de "restaurar la ciencia al lugar que le corresponde". Pero en lugar de quedarse en casa y no ir a Copenhague y enviar un mensaje de que Estados Unidos no va a tomar parte en las prácticas científicas fraudulentas, el presidente ha subido la apuesta. Planea llegar por avión en el clímax de la conferencia con la esperanza de cerrar un "acuerdo". Cualquier acuerdo que se consiga, no será un acuerdo para el pueblo estadounidense. Lo que Obama realmente espera traerse a casa de Copenhague es más presión para que se apruebe la propuesta de los demócratas de “límites de emisiones e impuestos”. Este es un movimiento político. Lo último que los Estados Unidos necesita es una legislación errónea que aumentará los impuestos y que costará empleos – especialmente cuando el impulso de esa legislación se basa en ciencia dirigida por una ideología política.
Sin ciencia digna de confianza y con tanto en juego, los estadounidenses deben tener cuidado acerca de lo que sale de esta conferencia politizada. El presidente debería boicotear Copenhague.
La autora fue la candidata republicana a la vicepresidencia en 2008 y gobernadora de Alaska desde 2006 hasta 2009.
Si quieren leer cómo han recibido los Obamitas este artículo, qué mejor que esta entrada paranoica en Gawker.com.
Permítanme un par de notas sobre este asunto. Los mantas sabios periodistas nacionales tocan a gloria no solo por la venida del Mesías a Europa, sino porque ha “conseguido” que India y China se suban al vagón de los países que reducen sus emisiones, gran éxito que nos traerá a todo un mundo de alegría e ilusión. Así, el diario El Mundo de Madrid, portavoz oficial del Obamismo del Primer Mandato en España, daba la noticia adornada con una foto que parecía presentar la decisión china como un gran éxito de Obama. Me pregunto por qué aparece Obama en esta noticia, si no es por eso.
En fin, no hay que ser vago y leer el texto de la noticia. O mejor, el texto de la noticia en el Washington Post. Lo que China y lo que India anuncian que van a reducir es la Intensidad de Carbono, es decir, el número de toneladas de CO2 emitidas divididas por el PIB. El objetivo de China es reducir dicha intensidad un 45% en los próximos 10 años. Parece una barbaridad, ¿no? Pues no. Primero, cuanto más se desarrolla un país, menos energía necesita por cada unidad de crecimiento. Segundo, suponiendo que el consumo energético total de china no ha crecido –ya sé que es mentira- ¿saben cuánto se ha reducido la intensidad de carbono de China en los últimos 10 años? Pues más del 54%. Solo con el altísimo nivel de crecimiento del PIB, y recordando que el crecimiento del PIB no es lineal con el crecimiento del consumo de energía –que crece mucho menos- pues es evidente que el objetivo de India y de China es una bobadita.
Por cierto, ¿saben cuánto ha reducido su intensidad en carbono los Estados Unidos en los últimos 30 años? Un 40%. Adivinen cuánto a mejorado la Unión Europea en el mismo período: un 30%. ¿Y España? Apenas un 15%.[1]
¿Qué hace Estados Unidos? Su Congreso – no su malvado presidente Bush – se niega a firmar el protocolo de Kyoto, pero sin alharacas reduce su intensidad en carbono. ¿Qué hace Europa? Llorar a diestro y siniestro porque Estados Unidos no colabora, firmar el protocolo, proclamar su ecologismo, y se queda corta frente a Europa. ¿Qué hace España? Mejor ni hablar. Y somos una “potencia” en energías renovables …
Y mientras tanto, en Alaska …
Y en relación con estas cosas, una victoria de Palin que aquí no ha calado. La estulticia patria es tan notable, que en abril elel diario El Mundo de Madrid, incluía el siguiente titular:
Obama (El Mesías) impide que las petroleras (los malos) destrocen a la osa polar y a su cría que Bush (el Demonio) quiso matar. Esto es periodismo, y lo demás son naderías. Imagino que poner una foto de un recibo de la luz no sería tan emotivo.
Pues este mismo diario no presenta ni por asomo la del pasado lunes 7 de diciembre. Yo les aporto el titular por si deciden redactarla: “Obama vuelve a abrir a las petroleras la puerta de Alaska, tal y como pedía Palin”. En el Washington Post la han titulado “Salazar aprueba el plan de exploración de Shell en Chukchi":
El secretario de interior, Ken Salazar, anunció la decisión en Washington, DC, y dijo que un componente fundamental para reducir la dependencia estadounidense del petróleo extranjero es la exploración del medio ambiente y el desarrollo de los recursos renovables y convencionales. …
Los grupos ecologista se oponen duramente a la perforación. Dicen que no se ha trabajado lo suficiente para evaluar los riesgos ambientales en un ecosistema marino sensible ya afectado por el cambio climático.
Cómo no, nota de Palin en Facebook:
Perfora, nena, perfora … aunque sea mar adentro
Felicito la decisión de Salazar, secretario del Interior, el día de hoy que aprueba condicionalmente la perforación en tres pozos exploratorios en el Mar de Chukchi, frente a la costa noroeste de Alaska: es una decisión que se ha tardado mucho en llegar. La zona al norte del Círculo Polar Ártico contiene algunas de las reservas de petróleo y gas más ricas del mundo y las reservas de gas. Los investigadores del US Geological Survey estiman que contiene 1.6 billones de pies cúbicos de gas natural y 83 mil millones de barriles de petróleo sin descubrir.
La comunidad internacional reconoce el potencial de la perforación marítima en el Ártico: ya era hora de que nuestro gobierno nos permitiese competir con ellos mediante el desarrollo de estas ricas reservas de una manera responsable con el medio ambiente. Como dije el pasado abril en mi testimonio ante el Secretario durante una audiencia federal en Anchorage, “El petróleo y el gas de Alaska pueden y deben ser una parte importante en la ejecución de cualquier plan de energía creíble para nuestra nación. Alaska ha demostrado que estos recursos pueden ser desarrollados de manera segura, pero la exploración y el desarrollo del Ártico es un proceso lento y exigente. Los retrasos o restricciones importantes en el acceso a estos recursos para desarrollarlos de forma responsable con el medio ambiento no son del interés nacional o de los intereses del Estado de Alaska.”
Palin en la audiencia pública del secretario Salazar el pasado abril
Como habitante de Alaska y como estadounidense, estoy muy agradecida por la decisión de hoy, porque es un paso en la dirección correcta hacia la prosperidad de Alaska y la independencia energética y la seguridad de los Estados Unidos.
- Sarah Palin
No, no saldrá en ningún diario español. A ver si hay más suerte con la siguiente.
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1: Datos de la US Energy Information Administration (EIA) en http://www.eia.doe.gov/pub/international/iealf/tableh1pco2.xls






El diario El Mundo en muchas cosas es el más progre de los progres. Y en lo del cambio climático (o como diría nuestro desastroso ministro de exteriores “clima climático”) está lanzado y sin paracaidas. Como en su apoyo a Obama. Para una cosa en que es razonable, en diez se le dispara la progresía que lleva dentro. Ese periódico me desconcierta, hace tiempo que dejé de comprarlo.
De acuerdo con Sarah, cambio climático hay como ha habido siempre. El hombre lleva en la Tierra un tiempo ridículo, si reducimos a un año los millones de años de la historia de nuestro planeta, nosotros sólo aparecemos en los últimos segundos. Y los cambios de la naturaleza han sido grandísimos siempre, y sin hombres de por medio. Lo que el hombre hace algo afecta, pero ridículamente frente a lo que la naturaleza dictamine. Tenemos que cuidar en lo posible el medio ambiente, eso nadie lo niega, pero sin sacar las cosas de quicio ni engañarnos. Y para engaños los de los apologetas del cambio climático, alias calentólogos.
No voy a emitir una opinión fundamentada sobre el cambio climático porque no es uno de los temas en los que esté más puesto. Ahora bien, que el tiempo está cambiando es un hecho objetivo. ¿Las causas? No sé, pero está ocurriendo
Estimado ocortes, me congratulo de ver que compartes la opinión de la Sra. Palin. Bienvenido al club.
¿Será que ocortes se está volviendo una persona con sentido común? Porque decir que se ha convertido en un “conservador con sentido común” (el club de Sarah) sería ir demasiado lejos.
Como ya he dicho, cambios climáticos se han producido siempre a lo largo de los miles de millones de años de vida de la Tierra. Y sin intervención del hombre, porque…sencillamente no existía. ¿Capito?
Si es que yo creo que lo que dice Shara esta bien dicho y ademas es el dilema de siempre para todo:
- Cuanta libertad estas dispuesto a dar por vivir seguro
en este caso:
Cuanta Riqueza estas dispuesto a entregar por vivir un poco mas ecológico.
a parte de que hay ecologismo que da dinero, promocionemos el ecologismo que enriquezca y desechemos al que empobrezca.
Y por supuesto nada de montarse castillos sobre mentiras, Seudocientíficas. Sin Objetividad llega la perdición y en esto del ecologismo hay mas propaganda que en el día de los enamorados.
Yo creo que la opinion de Sarah Palin tiene mucha lógica